SALUD

El cáncer

¿Qué es?

El cáncer no es una sola enfermedad, sino muchas enfermedades distintas, que con los últimos avances científicos en el campo de la biología molecular y la genética, se van individualizando cada día más. Por tanto los tratamientos son también múltiples e implican habitualmente a varios especialistas.

Es cada vez más frecuente en los centros especializados, que la planificación del tratamiento del paciente se haga en una visita multidisciplinar en la que participan todos los profesionales: cirujano, oncólogo médico, oncólogo radioterapeuta, enfermera y psicólogos. Esta forma de abordar el tratamiento es lo que se conoce como Comité de Tumores.

Los tratamientos más frecuentes además de la cirugía son la quimioterapia y la radioterapia

Tipos

Cáncer de mama

Las mamografías son el mejor método para detectar el cáncer de mama en una etapa temprana, cuando es más fácil de tratar y no lo suficientemente grande como para provocar síntomas.

El cáncer de mama es la principal causa de muerte por cáncer en las mujeres.

Se recomienda realizarse una mamografía a partir de los 50 años. La periodicidad es cada 2 años hasta los 69 años.

En casos de antecedentes familiares de cáncer de mama debe consultar a su médico para que le indique si debe realizarse un estudio genético.

Criterios para la realización del test genético en función de la historia familiar.

Debe haber al menos dos casos de alguno de los indicados.

  • Un cáncer de mama antes de los 40 años.
  • Dos o más casos de cáncer de mama, siendo uno de ellos antes de los 50 años (en familiares de primer grado).
  • Un caso de cáncer de mama antes de los 50 años y uno de cáncer de ovarios (en familiares de primer grado).
  • Tres casos de cáncer de mama o dos de cáncer de mama y uno de cáncer de ovarios (en familiares de primer y segundo grado).

Cáncer de cuello uterino

Las mujeres a partir de los 25 años deben hacerse la prueba de detección precoz del cáncer de cuello de útero.

La prueba de Papanicolau permite encontrar células anormales en el cuello del útero que podrían convertirse en cáncer. La prueba de Papanicolau también permite detectar el cáncer de cuello uterino en una etapa temprana, cuando las probabilidades de curarlo son aún muy altas.

Frecuencia: Debe iniciarse 3 años después de haber iniciado la actividad sexual .Se recomienda realizar la prueba dos veces separadas por un año y después repetirla cada 3 años.

El uso de la vacuna contra el virus del papiloma humano (VPH) en mujeres de 9 a 26 años es una forma de prevenir el cáncer de cuello uterino. Sin embargo, según las pautas de detección recomendadas, la vacuna contra el VPH no sustituye las pruebas de rutina para la detección del cáncer de cuello uterino (Pap).

Cáncer de próstata

El cáncer de próstata es el tipo de cáncer más común en los hombres.

La dos pruebas más comúnmente utilizadas por los médicos para detectar el cáncer de próstata son el examen rectal digital y el análisis del antígeno prostático específico (PSA).

Actualmente no existe verdadero consenso científico sobre las estrategias más efectivas para reducir el riesgo de desarrollar cáncer de próstata.

Se considera que cuando existen 2 o más familiares (de primer y segundo grado), uno de ellos diagnosticado antes de los 55 años existe una predisposición genética.

Cáncer colorrectal (CCR)

El cáncer colorrectal casi siempre se desarrolla a partir de pólipos precancerosos (crecimientos anormales) en el colon o el recto.

Las pruebas de detección permiten encontrar los pólipos precancerosos, los cuales pueden extirparse antes de que se conviertan en cáncer. Las pruebas de detección también pueden detectar el CCR en una etapa temprana, cuando el tratamiento es más efectivo. Los pólipos precancerosos pueden permanecer en el colon durante años antes de que se desarrolle el cáncer invasivo.

El CCR afecta tanto a hombres como a mujeres de todos los grupos raciales y es más común en personas mayores de 50 años. Cuando el CCR se detecta y se trata precozmente la tasa relativa de supervivencia a los 5 años es del 90%.

En los hombres el CCR es el tercer tipo de cáncer más común después de cáncer de próstata y de pulmón. En las mujeres es el tercer tipo de cáncer más común después del de mama y pulmón.

Se estima que entre el 50% y el 60% de las muertes por cáncer colorrectal podrían evitares si todas las personas de 50 años o más se hicieran las pruebas de detección de forma regular. El CCR puede empezar sin síntomas.

Los pacientes con Cáncer colorrectal (CCR) a veces precisan ser ostomizados.

Pacientes con riesgo alto de desarrollar un CCR:

  • Enfermedad inflamatoria intestinal: Colitis ulcerosa o enfermedad de Crohn
  • Antecedentes familiares de CCR o pólipos colorrectales
  • Antecedentes familiares de pólipos colorrectales o CCR de primer, segundo o tercer grado
  • Algunos síntomas hereditarios : Poliposis colónica familiar

Métodos de cribado del cáncer colorrectal (CCR)

Sangre oculta en heces (SOH):

Es eficaz en el cribado del CCR

Frecuencia: debe realizarse cada 1 ó 2 años. Si se realiza cada año aumenta la especifidad de la prueba.

Sigmoidoscopia:

Frecuencia: debe realizarse cada 5 años.

Solo visualiza 60 cms. Cuando la sigmoidoscopia detecta un carcinoma o un adenoma se debe realizar una exploración completa del colon mediante colonoscopia

Colonoscopia:

Este examen es parecido a la sigmoidoscopia, pero el médico utiliza un tubo más largo, delgado, flexible y con una luz para buscar pólipos o cáncer en el recto o en todo el colon. Durante el examen, el médico puede encontrar y sacar la mayoría de los pólipos y algunos cánceres.

Frecuencia: Se recomienda realizarla cada 10 años.En pacientes con antecedentes de cáncer familiar debe realizarse cada 5 años. La primera colonoscopia a los 40 años o bien 10 años antes de que se diagnosticara de cáncer al familiar.

El cribado de CCR debería ofrecerse a todos los individuos sin factores de riesgo adicionales a partir de los 50 años de edad.

El método más adecuado: detección de SOH anual o bienal y/o sigmoidoscopia cada 5 años o colonoscopia cada 10 años depende entre otros factores, de la aceptabilidad y disponibilidad de recursos.

El Cáncer Familiar y Hereditario

Los cánceres son enfermedades multifactoriales debidas al efecto combinado de factores genéticos y ambientales.

El cáncer hereditario supone casi un 10 por ciento de los tumores diagnosticados al año en España.

Hoy por hoy, los avances de la genética y la identificación a través de test de los genes responsables de la predisposición a padecer enfermedades permiten actuar, desde los centros de consejo genético (quince en España), con medidas preventivas para frenar el desarrollo de tumores.

Los cánceres hereditarios son la consecuencia de mutaciones en genes concretos que incrementan la susceptibilidad para padecer cáncer. Se hereda la susceptibilidad a padecer cáncer, lo que no implica la certeza de desarrollarlo en todos los casos.

El estudio genético consiste en analizar un gen o genes específicos para detectar cambios genéticos denominados mutaciones. El gen o los genes analizados se asocian a un síndrome específico de cáncer hereditario.

El estudio de los genes BRCA1/BRCA2 y hMLH1/hHSH2/hMSH6 relacionados con el cáncer hereditario, permite seleccionar aquellos individuos que se van a beneficiar de las medidas de prevención.

La identificación de familias con posibles cánceres hereditarios es importante ya que sus miembros podrán beneficiarse de medidas eficaces no sólo en la detección precoz, sino también en la prevención de los tumores.

Los cánceres hereditarios representan tan sólo una pequeña parte del total de cánceres, por lo que el número de individuos con riesgo de padecerlo es reducido. No obstante, existen una serie de indicios, que sugieren la existencia de síndrome de cáncer hereditario como por ejemplo:

  • Cáncer en 2 o más miembros de la misma familia
  • Edad temprana de diagnóstico.
  • Tumores primarios múltiples.
  • Cánceres bilaterales, cuando el órgano afecto es par o doble (por ej., la mama).
  • Presencia de varios cánceres en el mismo paciente.
  • Constelación de tumores y otras anormalidades benignas y/o malignas compatible con un síndrome de cáncer específico (ej., mama y ovario).

Mediante el consejo genético los pacientes con predisposición hereditaria al cáncer reciben información sobre:

  • la probabilidad de presentar una neoplasia.
  • la probabilidad de transmitir a su descendencia la predisposición al cáncer y la probabilidad que tienen éstos de desarrollar neoplasias.
  • el pronóstico, las estrategias de cara a la detección precoz y el abordaje terapéutico más apropiado.

Para la valoración de las implicaciones personales y familiares del cáncer hereditario y para la toma de decisiones es muy importante que los pacientes puedan recibir apoyo psicológico. Conocer la condición de portador de una alteración en un gen de susceptibilidad al cáncer, tiene una profunda repercusión y no es raro observar desarreglos emocionales importantes que requieren la atención de profesionales de la Psicooncología.

Existen muchos otros tipos, como por ejemplo, el tumor que aparece en la retina.