SALUD

Caries dental

Descripción

Visión de una Caries dentalLa caries dental es una enfermedad caracterizada por una serie de reacciones químicas y microbiológicas que provocan el reblandecimiento de los tejidos duros dentarios y posteriormente la destrucción del diente avanzando de la superficie al interior.

Evolución de la caries

Caries del esmalte

La caries dental afecta primeramente a los tejidos duros del diente, el esmalte y el cemento (en la caries de raíz).

La lesión inicial en el esmalte es una mancha blanca, opaca y sin brillo. Generalmente la caries dental utiliza recovecos y defectos en la superficie del esmalte para implantarse. Esta lesión inicial puede quedar retenida, remineralizarse o por el contrario avanzar. La resistencia del esmalte es por ello decisiva en la evolución de la misma. El flúor aumenta eficazmente dicha resistencia, de ahí su importancia como preventivo.

Caries de la dentina

Si la caries dental progresa, invade la siguiente capa del diente o dentina. El avance de la lesión puede hacerse transversalmente y en profundidad. En la dentina la caries avanza muy rápidamente porque está poco calcificada.

Las bacterias implicadas en la caries dental son ligeramente distintas cuando afectan superficies lisas de la pieza dentaria que cuando afectan surcos, fosas o fisuras.

Caries de la raíz

Cuando la caries dental continúa avanzando llega hasta la pulpa y penetra por el canal de la raíz provocando la destrucción y formación de abscesos en la misma.

La caries dental puede llegar a afectar al ligamento periodontal y al hueso que sujeta el diente, así como a los tejidos blandos. La afectación ósea puede dar lugar a la pérdida dentaria. Así mismo, un absceso situado en él puede progresar a través del tejido óseo hasta el interior del cráneo con nefastos efectos incluso mortales.

Síntomas

Inicialmente la caries dental pasa desapercibida por el paciente. Una exploración detallada detectará manchas o puntos de color blanco tiza (por corresponder a zonas donde no hay esmalte) o bien en tonos marrones o parduscos. En esta fase puede notarse cierta sensibilidad a algunos alimentos, sobre todo dulces, y a las bebidas frías o calientes, pero no suele existir dolor franco. Cuando la caries dental avanza y se afecta la pulpa o nervio aparecerá generalmente dolor aunque si la afectación es muy lenta puede llegar a destruir gran parte del nervio indoloramente.

La caries dental puede afectar tejidos blandos provocando irritación, enrojecimiento y edema de la encía. Cuando la afectación es profunda se producen abscesos o colecciones de pus y material dentario destruido que darán lugar a un importante edema conocido habitualmente como flemón. En algunos casos la afectación es tal que produce importantes deformidades en mejillas y mandíbula. Si el absceso llega al hueso, ocasionalmente puede avanzar a través de él produciendo irritaciones meníngeas, abscesos cerebrales y otras complicaciones potencialmente mortales.

Causas y frecuencia de la enfermedad

La caries dental constituye actualmente la enfermedad crónica más frecuente en el ser humano. El 90-95% de la población sufre esta patología siendo responsable de la perdida de la mitad de las piezas dentarias. Hoy en día la población no tiene todavía conciencia suficiente de su importancia al no ser una enfermedad mortal. El 57% de los niños de 3 años está ya afectado de caries. Este % aumenta a los 6 años hasta el 80% y al 98% en los adultos.

Factores condicionantes de la caries

Es importante conocer la existencia de una serie de factores que van a aumentar la incidencia de la aparición de caries dental. La actuación sobre ellos permitirá un estado bucal saludable que es hoy por hoy el principal método preventivo.

  • Factores geográficos: Las condiciones socioeconómicas propiamente dichas de una región, sobre todo los hábitos alimenticios, son las que tienen más importancia en la aparición de caries, más que el lugar geográfico en sí. Aun así parece que en los países cálidos la incidencia es menor, probablemente por el sol y su influencia en el metabolismo en el calcio y en el fósforo. Así mismo zonas ricas en flúor disminuyen la prevalencia.
  • Raza: Grupos étnicos puros tienen menos frecuencia de caries aunque también se debe fundamentalmente a la situación socioeconómica. Curiosamente los negros de USA tienen más incidencia de caries que los de África.
  • Sexo: La mujer tiene mayor incidencia de caries que el hombre en una proporción 3/2. Esto es debido a los cambios hormonales durante el ciclo menstrual y sobre todo en la lactancia y embarazo.
  • Edad: La aparición de máxima incidencia de caries se da entre los 6-10 años y en la adolescencia entre los 16-25 años. A medida que los dientes están más mineralizados se hacen más resistentes a la caries.
  • Herencia: La composición de la saliva, la morfología de la cara y de los dientes y los hábitos sociales son los principales factores heredados.
  • Hábitos alimenticios: La caries está íntimamente relacionada con el consumo de hidratos de carbono, es decir azúcares y sobre todo la sacarosa. En el último siglo se ha producido un aumento exagerado del consumo de hidratos de carbono que ha disparado la incidencia de esta patología. A medida que el azúcar es más gruesa y viscosa se hace más pegajosa y más perjudicial.
  • Distribución de los dientes: Por orden de frecuencia la pieza dentaria más afectada suele ser el primer molar seguido del 2º molar, 1º y 2º premolar y cordal. Los caninos son los dientes más resistentes.
  • Variaciones individuales: Un 2% de la población no tiene caries al parecer relacionado con su sistema inmunológico.

Formación de una caries

Odontólogo tratando la caries dental a un pacienteLa caries dental es una enfermedad en cuyo origen intervienen varios factores que actúan simultáneamente. Así, distinguimos por un lado el propio diente y su susceptibilidad, los alimentos, la saliva y la flora bacteriana.

Las bacterias son microorganismos capaces de transformar los hidratos de carbono de los alimentos en ácidos. Estos ácidos producen una desmineralización progresiva del diente que va destruyendo los tejidos duros produciéndose la caries dental.

Para poder destruir el esmalte, las bacterias se unen entre ellas formando colonias unidas por sustancias secretadas por ellas mismas así como por dos productos químicos pegajosos procedentes de la saliva y restos alimenticios. Todo ello constituye la placa bacteriana, principal elemento en la formación de la caries dental.

La capacidad del diente para acumular y retener placa bacteriana va a determinar también la formación y progresión de esta enfermedad. Esta capacidad depende a su vez de la forma del diente, existencia de hoyos u fisuras en el mismo, mal posiciones dentarias que dejan espacios libres para el acumulo de placa, apiñamiento dentario, etc, así como de la existencia de una saliva espesa y viscosa.

Diagnóstico

El diagnóstico será realizado habitualmente por el dentista con una exploración exhaustiva de las piezas dentarias. Cuando la caries no se detecta y se sospecha o bien cuando interesa ver la posible afectación de la raíz, es preciso realizar radiografías. En ellas se apreciará la afectación o no pulpar, el nivel y forma de la caries dental y la infiltración ósea. A veces se emplean sustancias para teñir la pieza dentaria y detectar así la presencia de placa bacteriana que podría evolucionar.

Prevención

La prevención de la caries dental se basa fundamentalmente en 4 aspectos:

  • Mantener una correcta higiene bucal.
  • Aumentar la resistencia del diente.
  • Evitar las causas que producen la caries dental.
  • Tratar precozmente la caries dental.

Normas para una correcta higiene bucal

Dado que el factor más importante en la producción de caries dental es el acumulo de placa bacteriana sobre la superficie dental, la eliminación de la misma es el principal tratamiento preventivo. Para ello destacamos:

Buen cepillado dental

El cepillado debe conseguir eliminar la placa sin provocar daño en los dientes y en las encías. Conviene seguir un orden para no olvidar ninguna pieza dentaria. Generalmente se comienza por la cara vestibular de ambas arcadas, después la cara interna y luego la oclusal. La lengua y la cara interna de los carrillos también se deben cepillar. Los movimientos serán de vaivén con una ligera inclinación de forma que se acceda bien al espacio entre dientes y encías.

El cepillo a emplear será de cabeza pequeña para llegar bien a todas las zonas de la boca. Las cerdas redondeadas no dañan las encías y la consistencia de las mismas ha de ser blanda o de dureza media para evitar traumatismos.

El cepillo debe cambiarse por lo menos cada tres meses. Los cepillos eléctricos son útiles en personas con minusvalías que no pueden usar cepillos normales. El cepillado se realizará después de cada comida y sobre todo antes de acostarse.

Uso de la seda dental

La seda es imprescindible como coadyuvante del cepillo dado que existen zonas a la que éste no puede llegar correctamente.

Visitas periódicas al dentista:

Semestralmente o cuanto menos una vez al año es preciso acudir al dentista para descartar la existencia de caries dental y placas bacterianas. Las limpiezas bucales anuales permitirán detectar y tratar la placa bacteriana.

Aumentar la resistencia del diente:

Aplicación de flúor profilácticamente:

El flúor aumenta la resistencia del esmalte a los ácidos que producen las bacterias de la placa bacteriana. Se puede aplicar de dos formas:

Forma sistémica: ingerido en el agua fluorada o administrado en comprimidos o en solución (forma más comúnmente utilizada en niños por su fácil dosificación en función del peso y grado de fluoración de la zona).

Forma tópica: aplicado directamente sobre la superficie del diente. Por un lado con los dentríficos, siendo por ello recomendable el consumo de pastas fluoradas. Por otro lado puede ser aplicado en forma de geles periódicamente por el dentista. Existen también algunos preparados para hacer enjuagues.

Se ha visto que el empleo adecuado del flúor puede disminuir en un 20-50% la aparición de caries dental.

Selladores de fisuras

Consiste en la colocación de sustancias plásticas por el dentista que recubren los surcos profundos de los dientes impidiendo así la entrada de restos alimenticios, microorganismos, y por tanto el acumulo de placa bacteriana. En los niños se suele hacer a los 6 años y debería repetirse a los 11. Se recubren principalmente los primeros molares y los premolares.

Evitar causas productoras de caries dental.

Control de la dieta

Los hidratos de carbono son los principales productores de caries dental. Es importante no solo la cantidad, que si es en exceso debería ser reducida, sino también la frecuencia con que se ingieren. Es más peligroso tomarlo entre comidas y sobre todo por la noche antes de acostarse dado que al dormir la saliva que se secreta es menor y la pieza dentaria estará menos protegidas.

Los alimentos sólidos, sobre todo blandos y pegajosos, son peores que los líquidos porque quedan adheridos con mucha más facilidad a los dientes.

Control de las bacterias

Cepillo de dientes para tratar la caries dentalMediante correcto cepillado que destruya la placa después de cada comida y con el empleo de seda dental. Los antisépticos en forma de colutorios son también útiles.

Es fundamental que los niños adquieran tempranamente el hábito de cepillarse diariamente los dientes. Los primeros años serán los padres quienes lo hagan aunque los niños deberían ser supervisados por ellos hasta los 10 u 11 años.

Tratamiento precoz de la caries

El dentista debe supervisar periódicamente las lesiones que se estén iniciando y tratarlas de forma adecuada.

Tratamiento

Va a depender de la fase que se encuentre. Cuando la caries dental es superficial o no ha llegado a afectar al nervio se realiza la obturación o empaste.

Obturaciones

Consisten en el pulido de toda la zona de tejido necrosado ampliando los bordes y dejando la cavidad bien limpia. Después se procede a la colocación de un material que sella totalmente dicha cavidad. Este material es variable según el tipo de caries dental, localización, existencia de caries dental previas y otros. En general se utiliza el amalgama de plata o las resinas compuestas que precisan una preparación previa de la cavidad con ácidos para proteger la pieza. Estas resinas son hoy las más utilizadas dado que son más estéticas al conservar el color de la pieza y ser fácilmente moldeables. Este material una vez colocado debe polimerizar para lo cual se emplea luz ultravioleta o luz halogenada.

Cuando la caries dental ha afectado a la pulpa dentaria se procede a la endodoncia o desvitalización del nervio.

Endodoncia

Consiste en la extracción del nervio de la pieza dentaria. Habitualmente se realiza bajo anestesia local siendo por ello una maniobra indolora. Después de extraído el nervio se limpia meticulosamente el conducto donde va alojado. Para ello se van introduciendo limas de un tamaño cada vez mayor que van limpiando y ampliando la pared del canal para evitar que queden restos de infección. Posteriormente se sella la cavidad realizada con materiales especiales que aporten suficiente solidez a la pieza evitando su fractura así como la contaminación del hueso.

Durante las endodoncias se van realizando radiografías sucesivamente para determinar exactamente la longitud de la raíz y eliminarla de forma completa así como los posibles restos de infección.

Cuando la caries dental ha destruido la práctica totalidad del diente se debe proceder a su extracción. En muchos casos la existencia de enfermedad periodontal (piorrea), concomitantemente obliga a esta decisión.

Extracción dentaria

Un doctor examinando dentadura con caries dentalActualmente el empleo de la anestesia local hace que las molestias ocasionadas en el paciente por la extracción sean mínimas. Antes de proceder a la misma hay que tratar la existencia de infecciones previas tanto agudas (los flemones), como crónicas. Para ello se utilizan antibióticos por vía sistémica.

El dentista debe estar siempre alerta e informado de la existencia de cualquier tipo de enfermedad en el paciente, de la ingesta de medicamentos si la hubiese así como de la existencia de posibles problemas de coagulación. Esto le permitirá tomar las medidas profilácticas en cada caso.

La extracción depende de la forma, posición, tamaño y grado de destrucción de la pieza. Habitualmente se utilizará una extracción dentaria simple que consiste en sacar la pieza mediante la aplicación de unas pinzas (forceps) sobre la corona del diente. Mediante diversos movimientos se irá despegando la pieza del hueso hasta conseguir extraerlo. Cuando las raíces son muy grandes a veces hay que dividirlas y sacarlas separadamente.

Cuando la caries dental ha producido una destrucción total de la corona, las raíces quedan dentro del hueso precisando se extraídas. En estos casos la extracción es quirúrgica. Se practica una incisión en la encía, se elimina una pequeña cantidad de hueso y se retiran los restos que queden dentro. Después se cierra la incisión con puntos de sutura.

Prevención tras una extracción

  • Siempre se debe taponar con una gasa durante media hora para evitar posibles sangrados.
  • No es conveniente comer en aproximadamente dos horas y se debe evitar ingerir alimentos calientes.
  • Hay que mantener una higiene correcta y extrema practicando un cuidadoso cepillado de la zona tratada.
  • El uso de antisépticos como colutorios o simplemente con agua y sal mejorará el estado de la zona.
  • Cuando se ha practicado cirugía pueden aparecer importantes inflamaciones. En ella la aplicación de hielo local es bastante efectiva.
  • El empleo de antiinflamatorios y antibióticos bajo supervisión médica son importantes medidas preventivas.

Enciclopedia de Salud (Discapnet).

Tipos de Enfermedades (Discapnet).