El 12 noviembre de cada año se celebra el Día Mundial de la Neumonía. A través de este artículo elaborado por Discapnet, pretendemos facilitar un mayor conocimiento a nuestros usuarios sobre esta infección que afecta a millones de personas en todo el mundo.
La neumonía es una infección, que afecta tanto a los pulmones, los alveolos, dificultando el intercambio de gases al respirar. Los desencadenantes de la infección pueden ser virus, bacterias, hongos o sustancias irritantes.
Los factores de riesgo de la neumonía que cabe destacar son los siguiente:
- Fumar.
- Beber alcohol.
- Estar hospitalizado en una unidad de cuidados intensivos.
- Haberse sometido a una cirugía mayor.
- Tener alguna enfermedad que debilite el sistema inmunitario.
¿Cómo se puede prevenir la neumonía?
Algunos hábitos pueden ayudar a prevenir esta grave infección. En ellos, se encuentran los siguientes hábitos:
Hábitos de vida saludables
- Una correcta higiene con especial atención en las manos donde tenemos contacto con muchos gérmenes.
- No fumar, ni tampoco beber en exceso.
- Vacunarse de la permite cada año.
- Ponerse la vacuna antineumocócica.
Neumonía y tabaquismo
El tabaco incrementa la susceptibilidad a la infección bacteriana pulmonar, incluso en no fumadores o también llamados fumadores pasivos. Un vez abandonado el hábito de fumar, el riesgo disminuye 10 años después a los mismos niveles de las personas no fumadoras.
Como se ha comentado anteriormente el consumo de tabaco es un importante factor de riesgo para la neumonía NAC (neumonía adquirida en la comunidad) , al incrementar la susceptibilidad de contraer una infección bacteriana pulmonar, sobre todo a partir de los 60 años, a partir de los 65 años se triplica
La edad es un factor de riesgo importante para la NAC, y diferentes estudios han demostrado que fumar en sí mismo aumenta el riesgo de neumonía porque altera la respuesta inmunitaria del cuerpo a las bacterias subyacentes que causan la enfermedad. Sin embargo, al dejar de fumar, los riesgos asociados al tabaquismo desaparecen y se reducen hasta en un 50% a los cinco años, y se reducen sustancialmente diez años después de dejar de fumar, hasta que los riesgos son prácticamente iguales a los de los no fumadores.
Recomendaciones
Para contribuir a prevenir la neumonía, es importante:
- Vacunarse y asegurar que los niños se vacunen.
- Lavarse las manos con regularidad .
- Tener una buena higiene.
- Evitar el consumo de tabaco
- Evitar la exposición a su humo.
- Mantener fuerte el sistema inmunitario,
- Tener un descanso adecuado
- Hacer ejercicio
- Llevar una dieta saludable.