ACTUALIDAD Y EVENTOS

El papel de las “comadronas” en la lucha contra la mutilación genital femenina o ablación

6 Febrero 2019 · Nota de Prensa / World Vision · 0 comentarios

Con motivo de hoy día 6 de febrero, Día Internacional de Tolerancia Cero con la Mutilación Genital Femenina, World Vision destaca que las niñas menores de 14 años representan 44 millones de las niñas y mujeres ya mutiladas en el mundo, en Malí, trabaja con un exitoso proyecto dirigido por quienes antes se ganaban la vida practicando la mutilación genital. Djeneba Diawara y Seliba Dembele son dos de estas comadronas que abandonaron la práctica de la ablación después de una campaña de sensibilización de la ONG.

Banner del proyecto Stop Ablación de World Vision, con un grupo de niñas que han sufrido la mutilación genital femenina
 
En el mundo hay 200 millones de mujeres y niñas que han sufrido la mutilación genital femenina; 44 millones son menores de 14 años con la prevalencia más alta de esta edad en países como Malí con un 73%, Gambia con un 56%, Mauritania con un 54% e Indonesia con un 49%.
 
Precisamente en Malí, la ONG World Vision trabaja con un exitoso proyecto contra la mutilación genital femenina dirigido por quienes antes se ganaban la vida practicándola, las comadronas, término de referencia para estas mujeres respetadas en toda la comunidad por el trabajo que realizan.
 
Djeneba Diawara y Seliba Dembele son dos de estas comadronas que abandonaron la práctica de la ablación o mutilación genital femenina después de una campaña de sensibilización llevada a cabo por World Vision en Kimparana. Desde entonces han dedicado su vida a apoyar en la labor de disuadir a otras personas de continuar el rito y brindar a las practicantes actuales mejores oportunidades para ganarse la vida dignamente. Hasta ahora han persuadido a otras 27 practicantes para que renuncien a este oficio y busquen otras vías de ingresos económicos.
 
Diawara dijo que los mensajes de World Vision contra la mutilación genital femenina le abrieron los ojos. "He visto las consecuencias devastadoras en la vida de las mujeres, especialmente cuando quieren dar a luz", dijo. "Las mujeres que cortan a las niñas conocen la realidad y son conscientes de que pueden quitarles la vida en cualquier momento". Pero agregó que las mujeres practicantes a menudo continúan cortando los genitales de las niñas porque es una fuente útil de ingresos.
 
El proyecto en Kimparana cuenta con dos fases: una primera parte de formación y sensibilización sobre las consecuencias de esta práctica de la mutilación genital femenina en la que también se involucra a hombres como voluntarios en la lucha contra la MGF, líderes religiosos y tradicionales, o incluso a las propias menores. La segunda parte, se centra en ayudar a las comadronas con formación y microcréditos para que comiencen nuevos negocios como la cría de ganado o la jardinería y así no se sientan presionadas a volver a la práctica por motivos económicos.
 
Binta, de 27 años, es una pieza clave en este proyecto puesto en marcha en Kimparana; ella es la prueba de que la ablación o mutilación genital femenina, lejos de dar oportunidades a las niñas, sesga cualquier posibilidad de un futuro mejor. Binta se desmayó cuando se le realizó el rito a la edad de 10 años. Se despertó en un charco de su propia sangre y, desde entonces, ha sufrido toda una vida con problemas severos de salud. Sus padres han vendido ganado, cultivos y todo lo que tienen a su disposición para pagar los tratamientos médicos, pero sin éxito. Su novio la abandonó cuando descubrió sus problemas de salud como resultado de la ablación.
 
"Las chicas de mi edad están casadas y disfrutan de la felicidad de ser madre. Nunca sabré qué es ser amada o estar embarazada. He vivido 17 años de pesadilla y no estoy segura de despertarme un día", dice Binta.

El papel de las comadronas es clave en la erradicación de esta práctica

Las cifras globales de la práctica de la mutilación genital femenina nos indican que cada 10 segundos en el mundo los genitales de una niña son mutilados. Se estima que tres millones de niñas corren el riesgo de sufrir mutilación genital femenina cada año. Hasta el momento, más de 200 millones de niñas y mujeres se han sometido a la MGF según las estadísticas de la Organización Mundial de la Salud (OMS).
 
Una tradición basada en falsos ritos y creencias que hace muy complejo el trabajo para su erradicación. "Se trata de un proceso concebido para dar a la mujer honor y dignidad en la comunidad. Las mujeres que aún no se han sometido a la mutilación genital femenina, no estaban calificadas para estar entre ellas. Es parte de un proceso tradicional, una ceremonia que comenzó hace mucho tiempo. Un viaje misterioso”, cuenta Naimodu.
 
Naimodu comenzó hace más de 30 años como recortadora tradicional. Ella misma estima que ha mutilado a más de 40.000 niñas durante su carrera, ¡todas con la misma cuchilla!.
 
Sin embargo, todo esto es cosa del pasado; hace 10 años que dejó esta práctica en su comunidad. La anciana comadrona está feliz de no tener nada que ver con la circuncisión. Si la solicitan hoy en su aldea, amenaza a la familia con acudir a las autoridades. Incluso se rebeló contra su nieta cuando consultó la posibilidad de someterse a la ablación o mutilación genital femenina.
 
Más información sobre la mutilación genital femenina, en la Web de Stop Ablación de World Vision.
 

Salud, Movimiento Asociativo

0 comentarios

No hay ningún comentario para esta noticia

Añadir nuevo comentario

Plain text

  • No se permiten etiquetas HTML.
  • Las direcciones de las páginas web y las de correo se convierten en enlaces automáticamente.
  • Saltos automáticos de líneas y de párrafos.