Vivimos rodeados de pantallas. Ordenadores, teléfonos móviles, tabletas o televisores forman parte de nuestra rutina diaria tanto en el trabajo como en el tiempo de ocio. Sin embargo, esta exposición continuada puede tener consecuencias sobre nuestra salud visual, siendo el síndrome de ojo seco una de las más habituales.
Aunque en muchos casos se percibe como una simple molestia, el ojo seco puede afectar a nuestro bienestar si no se trata adecuadamente.
¿Qué es el ojo seco?
El ojo seco es una alteración de la superficie ocular que se produce cuando los ojos no generan suficiente lágrima o cuando esta se evapora demasiado rápido. Como consecuencia, la lubricación natural del ojo resulta insuficiente, provocando molestias y dificultades visuales.
La película lagrimal desempeña una función esencial, mantiene la superficie ocular hidratada, protege frente a agentes externos y contribuye a una visión nítida. Cuando este equilibrio se rompe aparecen los síntomas característicos del ojo seco.
Principales síntomas
Los síntomas pueden variar de una persona a otra y cambiar a lo largo del día, especialmente después de varias horas frente a una pantalla.
Entre los más frecuentes se encuentran:
- Sensación de sequedad ocular.
- Picor o escozor.
- Sensación de arenilla o cuerpo extraño en los ojos.
- Enrojecimiento.
- Fatiga visual.
- Visión borrosa temporal.
- Sensibilidad a la luz.
- Molestias al utilizar lentes de contacto.
- Lagrimeo excesivo como respuesta refleja a la irritación.
En ocasiones, estos síntomas mejoran tras descansar la vista, pero pueden hacerse persistentes cuando la exposición a pantallas es prolongada.
¿Por qué las pantallas favorecen el ojo seco?
El uso de dispositivos digitales está estrechamente relacionado con la aparición o agravamiento del ojo seco. Esto ocurre principalmente porque, al concentrarnos en una pantalla, reducimos de forma involuntaria la frecuencia del parpadeo.
Una persona suele parpadear entre 15 y 20 veces por minuto en condiciones normales. Sin embargo, durante actividades como leer, escribir o trabajar con un ordenador, esa frecuencia puede disminuir considerablemente.
Al parpadear menos:
- La lágrima se distribuye peor sobre la superficie ocular.
- Aumenta la evaporación lagrimal.
- Los ojos permanecen expuestos durante más tiempo.
- Se incrementa la sensación de fatiga visual.
Además, factores como el aire acondicionado, la calefacción, una iluminación inadecuada o los espacios con baja humedad contribuyen a empeorar la sequedad ocular.
Otros factores de riesgo
Aunque las pantallas son una de las causas más habituales en la actualidad, existen otros factores que pueden favorecer la aparición del ojo seco:
- Envejecimiento.
- Cambios hormonales.
- Uso prolongado de lentes de contacto.
- Algunos medicamentos, como antihistamínicos o ciertos antidepresivos.
- Enfermedades autoinmunes.
- Cirugías oculares previas.
- Exposición al viento, humo o contaminación ambiental.
La combinación de varios de estos factores puede aumentar significativamente el riesgo de desarrollar la afección.
Cómo prevenir el ojo seco al trabajar con pantallas
La prevención es fundamental para reducir las molestias y proteger la salud visual.
1. Aplica la regla 20-20-20
Cada 20 minutos, dirige la mirada a un objeto situado a unos 20 pies (aproximadamente 6 metros) durante al menos 20 segundos. Este sencillo hábito ayuda a relajar la musculatura ocular y favorece el parpadeo.
2. Parpadea conscientemente
Cuando trabajamos concentrados solemos olvidar parpadear. Recordar hacerlo de forma completa y frecuente ayuda a repartir la lágrima por toda la superficie del ojo.
3. Ajusta la posición de la pantalla
La pantalla debería situarse ligeramente por debajo de la altura de los ojos. De este modo se reduce la superficie ocular expuesta y disminuye la evaporación lagrimal.
4. Mantén una iluminación adecuada
Evita reflejos y contrastes excesivos. Una iluminación equilibrada reduce el esfuerzo visual y mejora el confort durante el trabajo.
5. Controla el ambiente
Si el aire acondicionado o la calefacción resecan el ambiente, puede resultar útil utilizar humidificadores o aumentar la ventilación de forma adecuada.
6. Realiza pausas frecuentes
Levántate periódicamente, cambia de actividad y permite que tus ojos descansen durante la jornada.
7. Consulta con un especialista
Si los síntomas son persistentes o afectan a tu calidad de vida, es recomendable acudir a un profesional de la salud visual para recibir un diagnóstico y tratamiento adecuados.
La importancia de cuidar la salud visual en la era digital
El uso de pantallas es una realidad cotidiana que difícilmente va a desaparecer. Por ello, aprender a utilizarlas de forma saludable es esencial para prevenir molestias visuales y mantener el bienestar a largo plazo.
Incorporar hábitos sencillos, realizar descansos periódicos y prestar atención a las señales de nuestros ojos puede marcar una gran diferencia. Cuidar la salud visual hoy contribuye a preservar una buena calidad de vida en el futuro.

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Autor(es): Laura Sánchez Carranza, Obra: Ojo seco: síntomas, causas y prevención ante el uso de pantallas, Publicación: , Última actualización: , Lugar de publicación: Madrid, URL: https://www.discapnet.es/discapacidad-salud/ojo-seco-sintomas-causas-y-prevencion-ante-el-uso-de-pantallas
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