· Itersia
La prevención del suicidio debe incorporar una atención específica a las personas con trastorno límite de la personalidad, un problema de salud mental asociado a un riesgo elevado de conducta suicida. Profesionales de la psicología recuerdan la importancia de reconocer las señales de alerta, facilitar el acceso a apoyos adecuados y combatir el estigma.
Con motivo del Día Mundial para la Prevención del Suicidio, que se conmemora cada 10 de septiembre, el Centro de Psicoterapia Itersia ha difundido un informe sobre la relación entre el trastorno límite de la personalidad y la conducta suicida.
Prevención del suicidio y trastorno límite de la personalidad
De acuerdo con los datos aportados por el centro, las personas con trastorno límite de la personalidad realizan una media de 3,3 intentos de suicidio a lo largo de su vida. El documento señala también que entre el 60% y el 70% intenta suicidarse al menos una vez.
El trastorno límite de la personalidad, conocido por las siglas TLP, puede afectar a la regulación emocional, las relaciones personales, la percepción de la propia identidad y el control de los impulsos. Su manifestación y su intensidad varían en cada persona, por lo que la valoración debe ser individualizada y realizada por profesionales especializados.
Estos datos no deben emplearse para etiquetar a quienes tienen este diagnóstico. Por el contrario, ponen de manifiesto la necesidad de ofrecer una atención continuada, accesible y centrada en los derechos de cada persona.
El suicidio continúa siendo un problema de salud pública
Según las cifras incluidas en el informe, elaboradas a partir de datos del Instituto Nacional de Estadística, en España se registraron 3.953 fallecimientos por suicidio en 2024. Los datos provisionales correspondientes a 2025 apuntan a 3.808 muertes.
Aunque estas cifras reflejan una reducción, el suicidio continúa siendo un importante problema de salud pública. Su prevención requiere la coordinación de los servicios sanitarios, sociales, educativos y comunitarios, además de información accesible para las personas que necesitan ayuda y para su entorno.
Información accesible, apoyo y atención temprana
Los especialistas subrayan que hablar sobre el malestar emocional de forma responsable puede facilitar la petición de ayuda. Escuchar sin juzgar, tomar en serio las señales de sufrimiento y acudir a recursos profesionales son algunas de las medidas que pueden contribuir a una intervención temprana.
La prevención también debe tener en cuenta las posibles barreras que encuentran las personas con discapacidad. La información y los servicios de apoyo deben ofrecer condiciones de accesibilidad cognitiva, sensorial, física y digital.
Cómo actuar ante una situación de riesgo
- Escuchar a la persona con respeto y sin minimizar su malestar.
- Evitar culpabilizarla o presentar su situación como una falta de voluntad.
- Facilitar el contacto con profesionales sanitarios