· Fundación Casaverde
La Fundación Casaverde abrirá en el mes de julio su Escuela de Verano Inclusiva, un espacio único en la provincia de Alicante, que ofrece un programa especializado para que niños y adolescentes con necesidades educativas especiales (NEE) disfruten de su tiempo de vacaciones en una experiencia terapéutica que une el crecimiento personal, el ocio y la participación en entornos comunitarios.
Campamento inclusivo creado por la Fundación Casaverde
A diferencia de los campamentos convencionales, la Escuela de Verano Inclusiva de la Fundación Casaverde integra programas de rehabilitación intensiva con dinámicas de ocio adaptado.
El objetivo es garantizar la continuidad terapéutica de 15 menores con necesidades de apoyo (daño cerebral, TEA, TDAH o parálisis cerebral) con edades comprendidas entre los 3 y los 16 años.
De esta manera, los menores no perderán los avances logrados durante el curso escolar y pasarán el mes de julio en un entorno donde "la terapia no parece terapia". La Escuela cuenta también con 7 plazas para sus hermanos y/o hermanas.
Colaboran con la Escuela la Fundación La Caixa y la Fundación Ibercaja, dos entidades referentes en programas sociales, educativos y de investigación. También respaldan el proyecto entidades locales como COCEMFE Alicante y Torres Asesores de Seguros.
Un equipo multidisciplinar y un espacio adaptado a la terapia infantil
El programa cuenta con un equipo multidisciplinar compuesto por neuropsicólogos, logopedas, terapeutas ocupacionales y fisioterapeutas, así como monitores de ocio y tiempo libre.
Se desarrollarán actividades variadas y adaptadas a todas las capacidades:
- Sesiones de rehabilitación lúdico-grupal.
- Actividades de autonomía, psicomotricidad y juego adaptado.
- Dinámicas de comunicación, lenguaje y habilidades sociales.
La Clínica Casaverde Alicante cuenta con salas creadas para la rehabilitación neurológica infantil y el desarrollo físico y creativo de los menores.
También dispone de huerto terapéutico, gimnasio de rehabilitación infantil, sala multisensorial y otras estancias diseñadas para el confort y el bienestar de los menores.
La Escuela de Verano no solo busca hitos clínicos, sino que los niños recuperen la confianza en sí mismos y disfruten de su tiempo libre junto a otros compañeros que comparten realidades similares.
Apoyo clave para las familias
Además del impacto directo de la escuela en los menores, el proyecto funciona como un pilar de conciliación y apoyo familiar. La Fundación ofrece un espacio seguro y profesional que permite a los padres y cuidadores contar con la tranquilidad de que sus hijos están recibiendo una atención especializada de alto nivel mientras disfrutan del periodo estival.
Con esta iniciativa, la Fundación Casaverde refuerza su compromiso con la sensibilización y la atención temprana, pilares fundamentales para mejorar la calidad de vida de las personas con daño cerebral desde los primeros años de vida.