· IMPULSA IGUALDAD
IMPULSA IGUALDAD ha solicitado la retirada de una modificación del Código Técnico de la Edificación que podría permitir que determinados centros de trabajo se proyecten sin baños accesibles para su plantilla. La entidad considera que la medida supondría una barrera para el acceso y la permanencia en el empleo de las personas con discapacidad.
La propuesta, tramitada por el Ministerio de Vivienda y Agenda Urbana, introduce una excepción en el Documento Básico de Seguridad de Utilización y Accesibilidad. Según la organización, los espacios de trabajo privados podrían quedar exentos de disponer de aseos y vestuarios accesibles cuando sus zonas privadas no superen los 100 metros cuadrados útiles y la ocupación calculada no exceda de diez personas.
Los baños accesibles, una condición para la inclusión laboral
La aplicación de esta excepción permitiría, por ejemplo, que una oficina de hasta 100 metros cuadrados y con diez personas trabajando de forma simultánea se diseñara sin un aseo que pudiera utilizar una persona en silla de ruedas.
IMPULSA IGUALDAD advierte de que la accesibilidad de los centros de trabajo debe incorporarse desde su diseño. En opinión de la entidad, construir un espacio sin condiciones de accesibilidad y adaptarlo únicamente cuando se incorpore una persona con discapacidad traslada a la trabajadora o al trabajador la responsabilidad de solicitar el ajuste.
Este procedimiento también podría obligar a la persona a comunicar su discapacidad durante un proceso de selección o después de incorporarse al puesto, además de tener que esperar a que la empresa estudie y ejecute la adaptación necesaria.
La excepción podría afectar a la mayoría de las empresas
La organización fundamenta su preocupación en los datos del Directorio Central de Empresas del Instituto Nacional de Estadística correspondientes a enero de 2025. De acuerdo con estas cifras, el 95,1 % de las empresas españolas tiene menos de diez personas contratadas.
Para IMPULSA IGUALDAD, establecer la excepción precisamente en los centros con una ocupación de hasta diez personas puede extender sus efectos a una parte muy amplia del tejido empresarial. La entidad sostiene que la medida reduciría las posibilidades de encontrar y mantener un empleo en condiciones de igualdad.
Accesibilidad desde la fase de diseño
Francisco Sardón, presidente de la Confederación IMPULSA IGUALDAD España, defiende que un centro de trabajo debe contar con un aseo accesible desde el momento en que se proyecta, sin esperar a que una persona con discapacidad pase a formar parte de la plantilla.
La organización califica la modificación propuesta como un retroceso normativo porque eliminaría una condición de accesibilidad actualmente prevista desde la construcción del espacio, sin incorporar una alternativa equivalente para las personas que necesiten utilizar un aseo o un vestuario accesible.
IMPULSA IGUALDAD reclama que la regulación mantenga la accesibilidad como un requisito preventivo y general. La entidad recuerda que disponer de espacios utilizables por todas las personas favorece la igualdad de oportunidades, evita futuras adaptaciones y contribuye a crear entornos laborales inclusivos.