· CERMI
El Comité Español de Representantes de Personas con Discapacidad, CERMI, ha clausurado este viernes en Madrid el I Congreso Estatal de Personas con Discapacidad LGTBI+, una iniciativa pionera que, bajo el lema ‘Diversidades sexuales, diversidades humanas: TU derecho a ser’, ha reunido durante dos jornadas voces del activismo, la cultura, la justicia, la comunicación, la educación, las familias, la salud mental, la sexualidad, el empleo y el ocio para situar en la agenda pública el derecho de las personas con discapacidad LGTBI+ a ser, estar y participar sin ocultar ninguna parte de su identidad.
Un acto de CERMI por derechos LGTBI+
La clausura ha estado moderada por Nicolás Levy, de la FELGTBI+, y ha contado con las intervenciones de Pilar Villarino, directora ejecutiva del CERMI, y Jesús González Amago, presidente de la Comisión de Diversidad del CERMI Estatal. Levy ha resumido las dos jornadas en dos grandes bloques, empleo, formación y accesibilidad, por un lado, y participación social, derechos, representación, vida íntima, ocio y activismo, por otro. En este marco, ha advertido del “doble armario” que todavía obliga a muchas personas con discapacidad LGTBI+ a ocultar su discapacidad, su orientación sexual o su identidad de género para evitar el rechazo.
Se ha destacado que el Congreso ha demostrado que la visibilidad de las personas con discapacidad LGTBI+ existe en una dimensión “individual y colectiva” y que ya es “imparable”. Villarino ha subrayado que los derechos conquistados están en riesgo y ha llamado a mantenerse vigilantes en todos los ámbitos, incluido el activismo cultural y artístico, desde un enfoque interseccional.
Por su parte, Jesús González Amago ha afirmado que el Congreso ha permitido “abrir muchos armarios de la discapacidad” y ha defendido que cada testimonio constituye un paso más en la lucha por los derechos de las personas con discapacidad LGTBI+. El presidente de la Comisión de Diversidad del CERMI Estatal ha llamado a formar un grupo amplio para participar en la manifestación estatal del Orgullo del próximo 4 de julio. “No podemos quedarnos en casa. Tenemos que hacer ruido, salir a la calle y abrir los armarios de la discapacidad definitivamente”, ha reclamado.
La tarde ha comenzado con el panel ‘Arte y Discapacidad, frente al espejo’, moderado por Carolina Lanchas, en el que se ha abordado el arte como herramienta de autorrepresentación, refugio, reivindicación y transformación social. Domingo Pisón Capellán, director, guionista y productor sordo, ha defendido la necesidad de que la creación audiovisual se aleje de la mirada capacitista y construya personajes desde la realidad, el respeto y la dimensión humana de cada persona, sin reducirla a su discapacidad o a su identidad LGTBI+.
En el mismo panel, Marta Senent Ramos ha subrayado que las personas con discapacidad están conquistando el espacio que les pertenece también en el arte y la cultura, y ha recordado que las representaciones deben construirse desde la verdad de quienes viven esas realidades. Costa Badia Melis ha reivindicado el arte como un espacio para incomodar a la norma, “vacilar” la mirada capacitista y mostrar que los cuerpos no normativos también ocupan la belleza, el deseo y la escena. Por su parte, Cristina Abella ha explicado que la escritura comenzó para ella como refugio y se convirtió después en una forma de reconocerse y de ofrecer espejo a otras personas que atraviesan experiencias de discapacidad, enfermedad, diferencia o diversidad LGTBI+. La tarde ha incluido también un espacio formativo interno de Academia DiversIA, bajo el título ‘Mi Sexualidad No Es La Tuya’, con Pitu Aparicio, educadora social y experta en sexualidad, género y coeducación.
A continuación, el panel ‘Representación de las Personas LGTBI+ en la Ficción Española’, moderado por Gema Piñeiro, ha puesto el foco en la presencia, ausencia y calidad de las representaciones de las personas con discapacidad LGTBI+ en el cine, la televisión y las plataformas audiovisuales. Jorge Gonzalo Alonso, presidente y director de ODA, ha aportado datos recientes que evidencian la baja representación de la discapacidad en la ficción española: los personajes con discapacidad han pasado del 3,2 % al 5,8 % en el último año analizado, una cifra todavía alejada de la realidad social. En cuanto a la interseccionalidad, ha advertido de que sigue siendo muy limitada, con solo cuatro personajes LGTBI+ con discapacidad en películas y ocho en series durante el año analizado.
En esta mesa, Rocío Tato ha advertido de que la industria audiovisual sigue teniendo dificultades para ver a las personas con discapacidad LGTBI+ simplemente como profesionales de la interpretación, y ha señalado que “la lucha está en que me acepten como actriz, que puede asumir cualquier personaje en cualquier ficción”. Emilio Gavira ha defendido que la ficción española empieza a avanzar hacia personajes en los que la discapacidad es una característica más y no el eje de toda la trama, aunque ha advertido de que los derechos conquistados deben protegerse porque “igual que se ganan, se pierden”. Por su parte, Julia Antón y Paloma Orellana han compartido su experiencia en la danza, el teatro y el cine, reivindicando su derecho a interpretar, bailar y ocupar espacios culturales desde sus propios deseos, capacidades y trayectorias.
La última mesa de la tarde ha sido la charla coloquio ‘La Noche SÍ es para MÍ’, moderada por Juanfran Velasco, que ha reunido a Marcus Massalami, Drag King; Vivi Dente, Drag a ciegas; y Manca de Salamanca, creador escénico y Drag Queen. El encuentro ha abordado el drag como arte, activismo, espacio de libertad y herramienta para transformar la mirada social sobre los cuerpos, las identidades y las formas de habitar la noche. Las intervenciones han insistido en que el derecho al ocio, al baile, al deseo, al espectáculo y a la socialización nocturna forma parte de la vida comunitaria y de la ciudadanía plena.
El I Congreso Estatal de Personas con Discapacidad LGTBI+ es posible gracias a la subvención procedente del 0,7 % del IRPF del Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030.