Detrás de cada persona hay una historia que merece ser escuchada, historias como la de Kenjy Alcas engancha desde el primer minuto. A sus 28 años, este joven con discapacidad no pone límites a su vida personal ni profesional.
Nos sentamos a charlar con él para conocer cómo es su día a día, cómo utiliza la tecnología para romper barreras y, sobre todo, por qué su visión del trabajo pone el foco exactamente donde debe estar: en las capacidades y el talento, sin filtros ni etiquetas.
Mi discapacidad afecta a mi cuerpo, no a mi mente
"Nací en Colombia y convivo con una parálisis cerebral que me genera un 75% de discapacidad física", nos cuenta con total naturalidad. Pero Kenjy no tarda en hacer un matiz que a todos se nos debería quedar grabado: "Siempre intento aclarar algo: mi discapacidad afecta a mi cuerpo, no a mi mente".
Con esa mentalidad tan clara, se ha volcado de lleno en lo que le apasiona: la tecnología, el marketing y la inteligencia artificial.
Actualmente está buscando una oportunidad laboral donde demostrar de lo que es capaz. "Quiero un espacio donde aportar mis conocimientos, mi capacidad de superación y mis ganas de seguir aprendiendo", nos confiesa con entusiasmo. Además, si entráis a su perfil de Instagram, @kenjy.sinlimites, veréis cómo comparte su rutina con un objetivo muy bonito: romper estereotipos y demostrar que, al final, "los límites no están en las personas, sino en la forma en que la sociedad las ve".
La tecnología y la IA, su forma de comunicación
Cuando le preguntamos cómo se organiza en su rutina, nos sorprende ver la maestría con la que domina las herramientas digitales. 
Para manejar su ordenador y escribir con fluidez, Kenjy se apoya en un joystick y en el teclado en pantalla de Windows. Además, trabaja codo con codo con asistentes de voz y herramientas de inteligencia artificial que le facilitan la comunicación en momentos clave. "En mi trabajo diario me apoyo muchísimo en la automatización y la organización", nos explica.
Él lo tiene claro: lo primero que debe hacer una empresa es escuchar y conocer a cada persona. "Cada trabajador es un mundo y todos podemos sorprender si nos dan la oportunidad adecuada", asegura. De hecho, entidades como la Fundación ONCE, Fundación También y ASPACE Madrid ya han comprobado su valía colaborando con él, ya sea mediante un empleo o en varios actos sociales en los que ha participado de forma voluntaria.
Para él, la clave del éxito es muy sencilla: "No hay que quedarse en la discapacidad, sino mirar el talento, las ganas y el compromiso que hay detrás de cada uno".
"Por Talento Digital" fue el impulso que necesitaba para creer en mí
El aprendizaje continuo ha sido el motor de su carrera; gracias a iniciativas como Por Talento Digital y la Fundación ONCE, Kenjy ha podido acceder a una formación de calidad en áreas punteras como la inteligencia artificial y el entorno audiovisual.
Gracias a esta formación recibió un empleo en el Programa TÁNDEM administrativo con IA durante un año, una experiencia de la que se siente especialmente orgulloso, porque pudo aplicar todo lo aprendido sobre el terreno.
Pero más allá de los títulos, lo que guarda con más cariño es el crecimiento personal que vivió en esa etapa. "Esta formación fue clave para mí", nos dice con el corazón en la mano. "Me ayudó a ganar confianza en mí mismo, a desarrollar nuevas habilidades y a creer de verdad en mis posibilidades profesionales".
Hablemos de talento y construyamos puentes
Para Kenjy Alcas, el futuro de la inclusión laboral pasa por dejar de trabajar como islas independientes. Necesitamos que la administración pública, las empresas privadas y las plataformas de empleo especializado se den la mano con fuerza. Sus palabras lo resumen todo: "La inclusión real empieza cuando dejamos de hablar solo de discapacidad y empezamos a hablar de talento".
A cualquiera que esté en su casa preparando un currículum o buscando su camino, Kenjy le manda un mensaje directo y lleno de fuerza: "No os defináis por vuestra discapacidad; lo importante es cómo sois como personas". Nos aconseja que pongamos en valor nuestras habilidades, todo lo aprendido y, sobre todo, herramientas invisibles pero valiosísimas que desarrollamos en el día a día, como la resiliencia y la capacidad de adaptación.
Actividades y experiencias de Kenjy Alcas en su tiempo libre
Pero no todo es estudiar y trabajar, a Kenjy le encanta exprimir la vida al máximo: adora viajar, ir a conciertos y conocer gente nueva.
De hecho, se emocionó al recordar uno de los hitos de su vida: "hacer el Camino de Santiago fue uno de los momentos más importantes y mágicos para mí".
En su tiempo libre, también disfruta creando contenido para sus redes y dando charlas de concienciación con diferentes fundaciones y asociaciones que lo reclaman. Además, nos ha confesado también que uno de los deportes que más le ha gustado practicar ha sido la escalada, tanto en un rocódromo como en una montaña en tándem con un monitor.
Para cerrar nuestra charla, nos deja una reflexión impecable sobre la accesibilidad universal, recordándonos que es un derecho que nos pertenecen a todas las personas. "Me encantaría que la accesibilidad se pensara desde el diseño original de las cosas, y no como un parche que se añade al final".
Su deseo es que contemos con más tecnología adaptada y espacios donde nadie se quede fuera por culpa de una barrera física o de comunicación.

-
Autor(es): Yeray Muñoz Barbero, Obra: Entrevista a Kenjy Alcas, Publicación: , Última actualización: , Lugar de publicación: Madrid, URL: https://www.discapnet.es/discapacidad/entrevista-kenjy-alcas
Copiar