¿Conoces los beneficios de la actividad física para el cerebro, tras los excesos estivales?

27 Agosto 2019 · Sociedad Española de Neurología

Pasar por alto la actividad física es la causa del 6 por ciento de las muertes registradas en todo el mundo.

joven con pelota y raqueta practicando actividad física

La actividad física es vital para el cuidado del cerebro. El sedentarismo es un factor de riesgo en enfermedades neurodegenerativas y en enfermedades cerebrovasculares.

Asimismo, según los expertos hay que destacar que son numerosos los trabajos que han estudiado los beneficios del ejercicio tras un ictus con afectación motora.

La Sociedad Española de Neurología recomienda realizar actividad física como parte de la terapéutica de gran parte de las enfermedades neurológicas.

Actividad física versus sedentarismo

chica tumbada en hamaca en la playa sin hacer actividad físicaSegún la Organización Mundial de la Salud (OMS), la inactividad física es la responsable del 6% de las muertes registradas en todo el mundo y es uno de los cuatro principales factores de riesgo de mortalidad.

Por esa razón, la OMS aconseja evitar el sedentarismo dedicando al menos 150 minutos semanales a una activad física, aunque sea de intensidad moderada, a todas aquellas personas mayores de 18 años y al menos 60 minutos diarios a los menores de 17.

En España, más de un 40% de la población es sedentaria. “Una situación que en verano puede agravarse pese a que se conoce bien que el ejercicio físico tiene importantes beneficios para la salud y que realizar ejercicio físico moderado es muy beneficioso para mantener el cerebro sano”, señala el Dr. David Ezpeleta, portavoz del Grupo de Estudio de Humanidades de la Sociedad Española de Neurología (SEN).

Septiembre un mes clave para comenzar con la actividad física

persona en silla de ruedas con raqueta y pelota para practicar actividad física“Por ello, tanto si nos hemos relajado en exceso durante el verano, como si hemos aprovechado el mayor tiempo libre para realizar actividad física, septiembre es un mes clave para tomar medidas en contra del sedentarismo o para mantener los buenos hábitos que hayamos adquirido durante el verano, según los casos”.

El sedentarismo es uno de los principales factores de riesgo tanto para las enfermedades neurodegenerativas como para las enfermedades cerebrovasculares. Además, merma significativamente la cantidad y la calidad del sueño, afectando a nuestro rendimiento físico e intelectual.

Por otra parte, es beneficiosa tanto para la vascularización cerebral, como para fomentar las sinapsis neuronales. De hecho, algunos estudios han demostrado, entre las múltiples bondades de realizar ejercicio, su función protectora frente a enfermedades neurodegenerativas o cerebrovasculares, hasta el punto de suponer un retraso de 10 o más años en la aparición de las primeras manifestaciones clínicas.

La actividad física en pacientes con enfermedades neurológicas

mujer mayor con brazos extendidos para hacer actividad físicaEl ejercicio regular y la actividad física no solo promueven la salud cerebral y general en el más amplio sentido del término, sino que también deben formar parte de muchos programas de rehabilitación y neurorrehabilitación.

“En la actualidad, disponemos de evidencias suficientes para recomendar la actividad física como parte del tratamiento en la mayoría de enfermedades neurológicas, aunque siempre adaptada a las posibilidades de cada paciente”, apunta la Dra. Nuria González-García, portavoz de la Sociedad Española de Neurología (SEN).

En pacientes con esclerosis múltiple, la actividad física produce una mejoría en casi todos los parámetros clínicos estudiados, sobre todo en la velocidad de la marcha, la fatigabilidad y la espasticidad.

Otros aspectos también relevantes, como la depresión, la calidad de vida y la fatiga, se benefician de la práctica de ejercicio físico, incluso en formas más avanzadas de la enfermedad. “A estos pacientes recomendamos, en  general, realizar ejercicios aeróbicos y de resistencia, como la marcha o la bicicleta. Idealmente a primera hora del día y en ambientes frescos”, comenta la Dra. Nuria González-García.

La actividad física, terapia no farmacológica de la migraña y otras patologías

La actividad física no solo se considera favorable en los pacientes con migraña, sino que debería ser uno de los pilares del tratamiento preventivo no farmacológico.

La actividad física ha demostrado tener una función analgésica tanto a corto como a largo plazo. Los ejercicios que implican a la musculatura cervical y de los hombros parecen ser los más eficaces.

Al igual que en otras enfermedades degenerativas, en los pacientes con enfermedad de Parkinson, la actividad física ha demostrado no solo la mejoría de los síntomas motores y no motores, sino que podría modificar la supervivencia y la progresión de la enfermedad.

Se han demostrado beneficios con ejercicios muy diversos, como baile, yoga, taichi, ejercicio aeróbico o de resistencia, con mejoría de la velocidad de la marcha y el equilibrio postural. 

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