TECNOLOGÍA INCLUSIVA

Del bordillo al control por voz: la accesibilidad es señal de humanización

Salí del Hospital de Parapléjicos de Toledo con una manera de desenvolverme poco convencional, digamos. Además de desplazarme en silla de ruedas había perdido la funcionalidad que nuestra especie suele dar a las manos. Al menos una me servía para pulsar un interruptor o sujetar un tenedor. Creo que la pasión por el conocimiento, que me movía como estudiante me mantuvo vinculado a la vida, con un sentido.

Año 96. Mi reentrada en el mundo coincidió con los primeros programas de reconocimiento de voz. La universidad me asignó un ordenador y este programa con el que, palabra a palabra, pude completar la Tesis que realizaba. Sobre un atril de madera, que mi primo mejoró a partir del modelo del CEAPAT, sujetaba los libros entre unas gomas, pasaba las páginas con un punzón. Dos productos de apoyo, el primero de accesibilidad TIC, el segundo muy sencillo y de bajo coste. Mis palancas para mover ese mundo.

Aún celebro la primera salida con un amigo a la filmoteca. Fue posible por el autobús de piso plano. Tenían entonces pintado el lema “pensado para todos”. Recuerdo las miradas extrañadas de algunas personas. Ya en la filmoteca, nos tocó subir el escalón de la entrada con ayuda. A falta de baño adaptado, me tocó usar una alcantarilla.

Persona en silla de ruedas trabajando gracias a la accesibilidad y las adaptaciones necesariasFui el primero en el grupo de compañeros/as en necesitar un teléfono móvil. “¿Qué gusto habrá en estar localizable todo el tiempo?”, Se decía. En mi caso necesitaba poder llamar un taxi adaptado (Eurotaxi) para volver a casa, y estar localizable. Contaba con “bono taxis”, una ayuda pública de movilidad, que también es parte de la accesibilidad. Para usar el móvil otra persona marcaba, hablaba o me sujetaba el teléfono al oído. Fui el último en usar de manera autónoma un móvil, esperé hasta 2013, primero mediante un pulsador, después, con la voz. Gracias a la “multimodalidad” que permiten las TIC, es decir, que cada cual las pueda personalizar a su preferencia de interacción. Es un ejemplo de barrera persistente, de la brecha digital que afrontamos ante la innovación tecnológica. Y de la necesidad de regulación y políticas para garantizar la accesibilidad.

He podido trabajar al adaptarse el puesto a mis circunstancias mediante teletrabajo mixto: acudiendo a la oficina, reuniones, etc. un día o dos en semana, el resto desde casa. No cuento con tanta ayuda para desplazamientos, sería agotador por otro lado… Las tecnologías lo permiten, cada vez más, como ha demostrado este año.

En lo profesional me entusiasma contribuir al logro de entornos, tecnologías, accesibles. Como sociólogo, vengo a ser un “traductor” entre personas-usuarias y desarrolladores, diseñadores… (que también son personas). Entre los mejores momentos, ver la expresión “Eureka” en la cara de desarrolladores al escuchar de primera mano, en una sesión grupal, a usuarios/as.

En los comienzos, la red de amigos/as “peinó” el barrio para buscar una vivienda practicable, no era fácil. Tenía que poner raíles para superar el escalón del portal, desmontar la silla para entrar al ascensor. Después pude vivir en una vivienda accesible. Y contar con apoyos: ha sido clave participar en un programa de asistencia personal. Son retos de accesibilidad y derechos que requieren impulso, cumplimiento. Sin esto difícilmente hubiera podido resolver.

De la mayor a lo más cotidiano. Érase un bordillo mal rebajado con el que tropezaban al cruzar peatones, carritos de bebé y mi silla. Este mes reclamé a Línea Madrid mediante su página web, que me resultó accesible, y ya está reparado. Todo gesto cuenta.

Accesibilidad es respeto a las personas, diferentes en nuestras maneras de desenvolvernos con el medio, incluyendo los aspectos de movilidad, percepción, cognitivos, de orientación. Integrar con acierto estos planos, contando con la diversidad, es construir entornos y herramientas más habitables, como una señal de humanización y reconocimiento. Y te pido colaborar, a tu manera y mejor entender, en esta transformación.

Luis Miguel Bascones

Consultor social. ILUNION Tecnología y Accesibilidad