SALUD

Entrevista: Ya no tengo miedo (Día contra la violencia género)

Déborah M. Labrador (Portal Discapnet / 25 Noviembre 2015)

Portada del libroSonia Fernández fue víctima de maltrato durante 10 por parte de su pareja. Su hija Patricia vivió también ese maltrato y ahora, con 17 años, ha querido plasmarlo en un libro. Se titula "Ya no tengo miedoAbre ventana nueva". Esperamos que su historia sirva para ayudar y para apoyar a las víctimas de maltrato. El libro ha sido editado por Editorial ECU.

Tras una última, que llaman la gran paliza, Sonia se separó en 2005 y denunció. "Piensas que estás salvo, que te has atrevido a denunciar... pero no eres persona, luego eres un expediente", afirma. Lleva 10 años de juicios, porque su ex pareja quería quitarle a sus hijos.

Su hija mayor, Patricia, afirma que quería escribir este libro porque casi nunca se habla de los niños y quería mostrar cómo viven los más pequeños esas situaciones de malos tratos. Y no solo la situación de violencia, sino el después, qué pasa cuando se denuncia y todos los periplos por tribunales y juzgados.

¿Cómo surge la idea de escribir el libro Ya no tengo miedo?

La idea de escribir un libro la tuve durante muchos años en la cabeza…sin embargo, la de escribir Ya no tengo miedo, surgió mientras veía un documental de mi artista favorita. Hablaba sobre perseguir tus sueños, y el mío siempre ha sido escribir. Asique decidí, que la mejor manera de sacar provecho de algo que hago con facilidad, era ayudar. Y la manera que tenía de ayudar era destapando todo aquello que la sociedad es incapaz de ver, el sufrimiento de los niños que viven o han vivido primero, la violencia por parte de una persona maltratadora, y más tarde, una violencia, que, pese a que no te deja cicatrices en el cuerpo, es capaz de marcarte de por vida, el sistema judicial español. Un sistema incompetente que respalda al maltratador, dignificando a la víctima.

¿Es autobiográfico?

Si, es autobiográfico. Lo viví de manera personal y directa, y desde mi punto de vista, la única manera que hay de conocer este mundo y poder llegar a opinar sobre él, es habiendo vivido y conocido de primera mano lo que es una violencia que comienza por un maltratador y continúa con nuestro sistema, que de manera irónica, se llama justicia.

¿Qué edad tenía cuando sucedieron los hechos que narra en el mismo?

El libro comienza relatando los episodios de violencia que recuerdo, pues yo era muy pequeña, apenas seis años cuando mi madre se separa del maltratador, tras una brutal paliza. A partir de ahí, el libro se desarrolla hasta que cumplo los 16. Es decir, 10 años de procesos judiciales. Lo he publicado con diecisiete años.

¿Qué problema ve hoy en la lucha contra la violencia de género? ¿Por qué cree que es imparable? ¿Qué medidas tomaría usted o cree deben tomar los gobiernos?

Desde mi punto de vista, el problema de la violencia de género, radica en las personas, como seres humanos que somos. En el hecho de que luchamos contra el problema en vez de buscar una solución, enseñamos a las personas, en este caso, a las mujeres a protegerse, cuando deberíamos enseñar a respetar, a no pegar, a no llevar acabo ningún acto de violencia, ya sea física o emocional. La lucha está mal orientada, los políticos hacen campañas que se trasladan a sentencias injustas, la publicidad vende una realidad que no tiene ni un atisbo de realismo, y mientras tanto, siguen muriendo mujeres.

Nunca dije que la violencia de género me pareciese imparable, de hecho me parece que la violencia de género, como cualquier violencia contra cualquier persona, es un problema de mentalidad. Pese a que a mí lo que me llena es defender a las personas, es un hecho que vivimos en una sociedad que aún conserva los resquebrajos del patriarcado, y mientras eso siga así, la violencia de género no será imparable, pero sí continuara.

Desde mi punto de vista, las medidas que deben tomar los gobiernos es, ante todo, humanizarse, informarse. Dejar de pensar que tratan con sentencias, regímenes de visita o informes psicosociales, ver que detrás de las estadísticas hay personas. Porque, mientras esto no cambie, no habrá medida ni panacea que erradique el problema. Y por supuesto, modificar un sistema judicial incompetente al servicio y disposición del maltratador, pero esto, ningún político lo reconocerá. Porque ningún político sabe lo que realmente ocurre, y si lo saben, es una salvajada que lo permita.

En su caso, ¿Cuál es el objetivo del libro?

El objetivo del libro es denunciar socialmente la verdadera cara de la violencia domestica. Dar voz a todos los niños con los que se juega y a los que se manipula. Y provocar cambios y que cambien. Que se aparte la dulce cortina de humo que la publicidad nos vende y que el gobierno respalda.

Habiendo vivido en primera persona una caso de violencia doméstica. ¿Qué consejo daría a las personas que puedan estar en ese caso?

Les diría que no tengan miedo, que van a tratar de asustarles, ya sea por la vía de la amenaza o sin ningún tipo de contemplaciones. Pero que tienen derecho a luchar por lo que quieren, a expresarse, y a ser felices. Que nunca es tarde para denunciar o salir de la situación. Que son fuertes, y el miedo es el mejor síntoma de valentía, pero hay que saber dominarlo, para que él, no nos domine a nosotros.

Una noticia que pocas veces aparece en medios, pero que es también real, son los niños que mueren a manos de sus padres por violencia de género, tras divorcios y separaciones, ¿Cómo cree se puede combatir? ¿por qué cree que casi no aparece destacado en medios?

Creo que no aparece destacado en los medios porque, de nuevo, no interesa. Porque la violencia es un síntoma de que algo va mal, pero una muerte es la conformación de que realmente, todo, está fallando. Desde los puntos de encuentro donde se les somete (a los niños) a toda clase de amenazas, como fue en mi caso, hasta la aplicación de una sentencia salvaje e inhumana, basada en un argumento que no tiene ni base científica ni jurídica, como es el SAP.

Donde se amenaza y coacciona a los menores, hasta que aceptan irse con su maltratador, y si no aceptan, la fuerza del sistema es el arma más poderosa. Si llevamos a nuestros pequeños a la boca del lobo, entonces cuando el lobo actué no nos sorprendamos. Pero no conviene decirlo mucho ni muy alto, porque entonces les sacamos los colores a los incompetentes que se creen, “por encima”.

Gracias Patricia por tu tiempo y tu testimonio, esperamos que llegue a mucha gente, y sirva para concienciar al respecto del problema actual y de lo que se necesita para avanzar en la lucha contra la violencia de género.

Imagen de Patricia Fernández Montero, autora de ya no tengo miedo, en la presentación del libro.

Patricia autora del libro explicando su caso