SALUD

El botiquín en casa

Logotipo de la Cruz Roja en un botiquín y un tensiómetro

Existe una tendencia cada vez mayor a la automedicación. A pesar de las numerosas advertencias, por parte de las autoridades sanitarias sobre los efectos nocivos de esta mala costumbre del botiquín en casa.

Un corte en un dedo por una reparación casera. Una caída del niño en los columpios. Un dolor de cabeza. Una quemadura mientras cocinas. Un catarro fuerte. Heridas y dolencias cotidianas que nos recuerdan la importancia de tener a mano un botiquín, el kit salvavidas para los pequeños incidentes del día a día, pero a la hora de automedicarse debemos tener más precaución.
 
Todas las casas deberían tener su propio dispensario médico, una versión reducida del material sanitario profesional, con la finalidad de auxiliar los accidentes domésticos.
 
En una caja o como parte de una estantería, el botiquín casero debe estar protegido de la luz y en un ambiente aireado y sin excesiva humedad. Siempre debe estar cerrado, pero con un sistema de apertura fácil y sencillo, indican los especialistas. Y al contener medicamentos, no debe estar al alcance de los niños.
 
Pero, ¿qué debe almacenar el botiquín en casa? ¿Cuándo hay que actualizarlo? ¿Contienen los mismos productos el botiquín del trabajo que el que llevamos cuando viajamos? A continuación vamos a intentar resolver algunos de estos interrogantes.
 
Esta guía analiza cuáles son las molestias que pueden aliviarse en casa y cuándo conviene acudir al especialista. Ofreciendo la información detallada para saber todo lo que debe incluirse en un botiquín en casa o familiar. Recoge la lista de los trastornos que se presentan con mayor frecuencia y cómo darles respuesta. Se completa con cuadros descriptivos de los medicamentos de uso común.

Secciones de la guía: