SALUD

Catalina Devandas, relatora especial de Naciones Unidas para los Derechos Humanos de Personas con Discapacidad

La Relatora de NAciones Unidas en un evento en Estambul Déborah M. Labrador (Noviembre 2017 / Portal Discapnet)

Desde Discapnet hemos querido entrevistar a Catalina Devandas, premiada este año por Cermi por su trabajo en defensa de mujer y niñas con discapacidad, en esta fecha en la que se lucha contra la violencia de género.

Catalina Devandas Aguilar, abogada de Costa Rica, es relatora especial de Naciones Unidas. Las relatorías especiales fueron establecidas por el Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas hace pocos años con el fin de analizar y evaluar si los derechos humanos se cumplen en diferentes puntos del mundo.

Catalina ha de vigilar, verificar y examinar en materia de derechos humanos y discapacidad si dichos derechos se cumplen, e informar al consejo de derechos humanos si observa situaciones sospechosas o de violación de los derechos en países concretos. Su papel de observadora abarca a todo el mundo.

Además, Catalina está en relación constante con la sociedad, con las personas con discapacidad, y así puede verificar o confirmar posibles violaciones de los derechos. Incluso la gente de a pie puede contactarle para informar sobre casos particulares o situaciones de riesgo. Eso sí en esas informaciones particulares se ha de especificar muy bien e identificar a la persona fuente de información y las víctimas. También se ha de tener el consentimiento de las personas afectadas para dar la información. Y el presunto violador de los derechos también será notificado en esta información a la relatora especial.

Por otra parte, este año el Comité Español de Representantes de Personas con Discapacidad (Cermi) entregó el 'Premio Cermi.es 2016' en la categoría Fundación Cermi Mujeres-Acción en Beneficio de las Mujeres con Discapacidad a Catalina. El jurado de estos galardones distinguió a Catalina Devandas, mujer con discapacidad, por "su labor en defensa de las personas en mayor situación de exclusión social, entre las que se encuentran de forma principal las mujeres y niñas con discapacidad como población sujeta a múltiples formas de discriminación motivada por su etnia, orientación sexual y otros factores concurrentes de discriminación interseccional".

¿En qué consiste el trabajo de la relatora?

  • Diálogo constante con estados y sociedad para buenas prácticas y cumplimiento de derechos
  • Recibir información y reenviarla sobre posibles violaciones
  • Concienciar a la sociedad sobre el respeto a los derechos
  • Recomendar y aconsejar para la protección de derechos
  • Apoyar iniciativas que salvaguarden los derechos
  • Cada año presentará un informe al Consejo de Derechos Humanos y la Asamblea Gral de Naciones Unidas sobre sus acciones y actuaciones

Más información en estos enlaces

A continuación Catalina ha contestado a nuestras preguntas sobre sus acciones y trabajos en Naciones Unidas

¿Desde cuándo es relatora de Naciones Unidas?

CAtalina Devandas en banner con información sobre su puesto en naciones unidasEn Junio de 2014, el consejo de Derechos Humanos de ONU estableció el mandato de Relator/a Especial sobre los derechos de las personas con discapacidad, con el propósito visibilizar las barreras que las personas con discapacidad enfrentan para ejercer sus derechos fundamentales, y apoyar a los países para elaborar soluciones. El 1 de diciembre de 2014, el Consejo me designa como la primera Relatora, y me encomienda llevar a cabo el mandato por un periodo de 3 años, con la posibilidad de ser reelecta por un máximo de tres años más. Este año, el consejo renovó mi nombramiento, por lo cual continuare ejerciendo el mandato hasta diciembre de 2020.

¿Qué supone este cargo para usted?

Es una gran responsabilidad. A 11 años de la entrada en vigor de la Convención de la ONU sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad (CDPD), las expectativas de la comunidad de personas con discapacidad de ver avances concretos en el cumplimiento de sus derechos son muy altas. Al mismo tiempo, existe una gran necesidad de todo tipo de asistencia por parte de las diferentes agencias gubernamentales, cuerpos legislativos, áreas técnicas y organismos de cooperación, respecto a cómo implementar la Convención.

Este mandato es una herramienta importantísima para facilitar la implementación de la visión y los cambios propuestos en la CDPD, en una etapa crítica de reconocimiento por parte de la comunidad internacional, de la histórica deuda social con las personas con discapacidad a nivel global, así como de la necesidad de cambios en las políticas y prácticas sociales que favorezcan su inclusión.

Por otra parte, este nombramiento es un gran honor y un reconocimiento personal a mi trayectoria de trabajo y compromiso, que comenzó como activista nacional en Costa Rica, luego en mi región, y finalmente en el ámbito internacional. Mi experiencia en los distintos ámbitos del activismo, sumada a mi participación en las negociaciones que condujeron a la elaboración de la Convención me han posicionado como una especie de conector entre las realidades y necesidades en el terreno, y los órganos y mecanismos multilaterales e internacionales capaces de movilizar cambios a nivel internacional.

¿Cuál fue su propuesta de trabajo al ser designada con este cargo?

La visión que propuse se centra en entender la discapacidad como parte normal de la vasta diversidad humana. Esta es una idea central del movimiento por los derechos de las personas con discapacidad. Nuestra comunidad está constituida por más de mil millones de personas en todo el mundo, que representan todos los sexos, razas, culturas, orientaciones sexuales, religiones y estratos sociales. La discapacidad es un aspecto más de esa diversidad, que constituye nuestro capital social más importante. La propuesta es de acoger y aprovechar esa diversidad, en lugar de temerla o cuestionarla.

La implementación de esta visión requiere tres pilares de acción fundamentales: La promoción de ciudadanía, la lucha contra la pobreza, y la promoción de una forma diferente de ver a las personas con discapacidad, basada en la noción de la persona como sujeto de derechos, y no como objeto de caridad.

Se estima que en el mundo, al menos 125 millones de personas con discapacidad viven en situación de extrema pobreza. Las personas con discapacidad participan mucho menos en el mercado laboral, los niños—y en especial las niñas--con discapacidad están escolarizados en proporciones mucho menores que sus pares sin discapacidad, y la mayor parte de los sistemas de protección social y servicios públicos básicos en el mundo están insuficientemente preparados para garantizar el acceso de las personas con discapacidad a servicios esenciales, tales como la salud, movilidad, educación o vivienda. Abordar estos problemas no solo permitirá mejorar su situación, sino también aspirar a un desarrollo sostenible de nuestras sociedades en su conjunto. No olvidemos que las personas con discapacidad constituyen un 15 por ciento de la población mundial total. Eso significa un recurso humano insoslayable, sin el cual el desarrollo será siempre incompleto.

Cada año ha de presentar un informe anual con sus acciones más destacadas ¿qué destacaría en el último año?

Hemos hecho muchísimo trabajo en los últimos 12 meses. Destacaría la elaboración del informe que acabo de presentar ante la Asamblea General de ONU, acerca de la grave situación de los derechos y la salud sexual y reproductiva de las niñas y jóvenes con discapacidad. Una parte central del informe incluye recomendaciones para acabar con las esterilizaciones involuntarias y otras formas de violencia, y el abuso sistemático al que se enfrentan millones de niñas y jóvenes en todas partes del mundo, debido a prácticas y marcos legales completamente desactualizados e inadecuados.

Durante este mismo periodo, presenté al Consejo de Derechos Humanos de ONU otro informe, explicando las condiciones que los Servicios de Apoyo para las personas con discapacidad tienen que cumplir, y una serie de recomendaciones para su implementación por parte de los estados.

Realicé también tres visitas oficiales: a Corea del Norte, a Kazajistán y más recientemente a Francia, en las cuales tuve la oportunidad de examinar los progresos realizados en cada caso en la implementación de la convención sobre los derechos de las personas con discapacidad. También destacaría la realización de dos reuniones de expertos, una para mejorar la coordinación del trabajo sobre discapacidad dentro del sistema de derechos humanos en la ONU, y otra sobre la situación de los derechos de las personas adultas mayores con discapacidad.

¿Le llegan muchas denuncias de ciudadanos particulares sobre abuso o violación de derechos?

Si. Cuando recibo denuncias, establezco contacto con el Estado correspondiente a través de una Comunicación. Las comunicaciones son cartas que los relatores envían a gobiernos, presentando las quejas o denuncias recibidas, solicitando clarificación e información adicional respecto a las mismas y, si correspondiera, información respecto a medidas tomadas por la autoridad pertinente para remediar o frenar el abuso o violación de derechos.

¿Hay países donde las personas con discapacidad están más desprotegidas? ¿cuáles serían algunos de ellos?

Diría que, más que tal o cual país, existen marcos legales e institucionales comunes a la mayoría de países en todas partes del mundo que generan situaciones de abuso y marginalidad entre las personas con discapacidad. Entre ellos, debemos destacar las leyes y prácticas sobre salud mental, las que limitan la capacidad jurídica, así como las prácticas de institucionalización.

Estos marcos obsoletos han afectado generaciones de personas con discapacidad en todo el mundo, con consecuencias gravísimas de privación de libertad, tortura, esterilizaciones involuntarias, violencia física y mental, y muerte. Los riesgos son aún más elevados para las mujeres con discapacidad, y cuando las personas pertenecen a comunidades ya marginalizadas por otros factores, como pueblos indígenas, las minorías religiosas, étnicas, o bien por su orientación sexual.

Supongamos le llega una notificación del abuso o discriminación en cierto pueblo o ciudad, que se pueda dar en un colegio, en un centro de trabajo, en un entorno familiar… ¿cuál es el primer paso que da? ¿cómo se gestionan estas notificaciones para solucionar esa violación de derechos?

Como mencioné, una de las herramientas principales de los Relatores son las comunicaciones con el Estado en el cual se producen situaciones de violación de derechos. Las comunicaciones son llamados a la autoridad correspondiente a cesar las violaciones de derechos denunciadas. Estos documentos se hacen públicos cada 6 meses. En ciertos casos, podemos acompañarlas con un comunicado de prensa, para dar a conocer la situación ante la opinión pública. Debemos recordar que, aunque nuestras recomendaciones o comunicaciones no tienen poder vinculante ni mandato jurisdiccional, si tienen la capacidad de informar a organismos internacionales y a la opinión pública. Estos son elementos efectivos a la hora de generar presión e incentivar cambios.

En una entrevista televisiva a La Nación, usted afirmaba que en el tema de los derechos humanos hay mucha voluntad, pero poca capacidad, ¿cómo cree que se puede conseguir una defensa más efectiva de los derechos?

Es cierto, los desafíos que enfrentamos para avanzar en la implementación de la Convención sobre derechos de las personas con discapacidad requieren mayor conocimiento y capacidad técnica, y desde luego, de recursos. Pero lo que esta carencia de capacidades refleja es, en realidad, un serio problema de participación. Las personas con discapacidad están prácticamente ausentes en toda instancia de decisión sobre asuntos que afectan sus vidas de manera decisiva. Es por eso que uno de los pilares centrales en mi gestión es la promoción de ciudadanía entre las personas con discapacidad, para superar la situación de marginalidad imperante.

Desde la relatoría, estamos proponiendo pasos concretos para que las políticas y programas sociales de los estados cumplan con los estándares de protección de derechos establecidos por la CDPD, demandando una participación adecuada de las personas con discapacidad en su elaboración e implementación. Para ello, trabajamos no solo con agencias gubernamentales, organismos públicos y sociedad civil a nivel local, sino también con las agencias y programas de Naciones Unidas y otras instancias internacionales y multilaterales que proveen apoyo técnico y financiero a muchas de las iniciativas locales.

Aparte de ser relatora de Naciones Unidas, ¿qué otras acciones o actividades definen a Catalina Devandas?

Desde siempre me han interesado con pasión la lucha social y las cuestiones geopolíticas, además de la promoción de los derechos humanos, que han guiado mi trayectoria profesional desde el inicio. En mi vida personal, disfruto de la literatura, el cine y las artes en general—y de mis tres hijas, que me llenan de energía y me mantienen siempre activa.

Ha recibido recientemente un premio por su defensa de las niñas y mujeres con discapacidad, ¿cuáles han sido sus acciones para defender a niñas y mujeres? ¿por qué cree que sigue habiendo violencia y violación de los derechos de la mujer, pese a que se intenta avanzar tanto en normativa como en concienciación?

Desde el inicio de mi mandato he intentado reflejar una perspectiva de género. Las mujeres con discapacidad no somos un grupo más. Somos más de la mitad de la población de personas con discapacidad, y enfrentamos discriminación y gravísimas formas de violencia, como abortos o esterilización involuntarios, que son exclusivas a nosotras.

El informe sobre Salud y derechos sexuales y reproductivos de las niñas y jóvenes con discapacidad fue la culminación de un proceso de investigación de estas formas de violencia, que incluyó consultas con organizaciones, expertos y representantes de la sociedad civil para echar luz sobre las causas sistémicas detrás de las mismas. Este informe surge en un contexto global de intensa actividad y liderazgo por parte de mujeres en todo el mundo, que han conseguido poner a la violencia de genero en el centro de atención, tanto de gobiernos como de la opinión pública en general.

Un mensaje que le gustaría dar en el Día de la Infancia que se celebra en noviembre, y en el Día contra la violencia contra la mujer, que se conmemora el 25 de noviembre, para seguir luchando contra la violencia machista, que en muchas ocasiones además afecta a mujeres con discapacidad

Recordemos que todos los niños—con o sin discapacidad—tienen los mismos derechos, y demandemos de nuestros gobiernos su cumplimiento sin excepciones. Estos incluyen el derecho de los niños con discapacidad a ir a la misma escuela que el resto de los niños de la comunidad, y a disfrutar de una vida social juntos.

Exijamos asimismo a nuestros gobiernos el reconocimiento de los derechos y la salud sexuales y reproductivos de las niñas, jóvenes y mujeres con discapacidad. La decisión exclusiva sobre su cuerpo, su vida y futuro son innegociables. El acceso a educación y servicios de salud esenciales para una vida saludable debe ser garantizado, y toda ley que permita la esterilización, contracepción, aborto o cualquier otro procedimiento sin el consentimiento de la persona debe ser inmediatamente abolida.

Gracias por su tiempo, y sobre todo por su trabajo en pro de los derechos y la igualdad. Desde aquí invitamos a los lectores a visitar la página web www.embracingdiversity.net, donde se publica información acerca de las actividades de la relatora; sus informes y recomendaciones, e información útil relacionada sobre estos temas de derechos, igualdad e inclusión.

dos niñas de espaldas, banner sobre derechos de la mujer

Fotografía es de Christian Tasso, de la serie 15 Percento.
Dos niñas abrazadas, con y sin discapacidad, caminan en su aldea. Su cuerpo, sus decisiones, su futuro. Logo de Embracing Diversity