SALUD

Trastorno del sueño

Descripción

Una mujer que sufre trastorno del sueño, junto a un despertadorEl sueño es una de las facetas de la vida que más se afectan en los trastornos mentales. Casi todas las enfermedades psiquiátricas llevan asociadas alteraciones del sueño, como la depresión y la ansiedad que modifican de forma característica nuestro ritmo de sueño.

Ello no quiere decir que debajo de todo trastorno del sueño subyazca un trastorno mental. De hecho, el insomnio es un trastorno independiente en gran cantidad de gente por otra parte sana.

Consideramos trastornos del sueño a las alteraciones en la cantidad, calidad o ritmo del sueño.

Los trastornos del sueño los clasificamos:

  • Disomnios:
    • Insomnio.
    • Hipersomnia : Síndrome de las apneas del sueño Narcolepsia
    • Alteración del ritmo sueño-vigilia
  • Parasomnias:
    • Sonambulismo.
    • Terrores nocturnos

Insomnio

Es la patología del sueño más frecuente; consiste en la incapacidad de lograr el sueño normal para la edad del paciente. Puede ser transitorio o crónico según su duración, resultando ambos tipos igual de comunes y más frecuentes en las mujeres.

La falta de sueño puede cuantificarse como menos de 6 horas dormidas en 24 horas, y al menos afectando 3 días de la semana durante un mes.

El diagnóstico de insomnio sólo se hará si se advierte una falta de sueño que provoque un deterioro de la actividad general o un cansancio importante durante la vigilia.

Hipersomnia

Es el síndrome contrario al insomnio, donde lo que hay es un exceso de sueño. No suele ser un exceso de sueño verdadero sino más bien un sueño no reparador durante la noche, que se manifiesta como somnolencia durante el día y que repercute en la vida diaria.

Hay dos entidades diferentes:

Apnea del sueño

Las apneas del sueño consisten en paros temporales (superiores a los 10 segundos) de la respiración que acontecen de forma periódica durante el sueño.

Narcolepsia

Irresistibles ataques de sueño que suelen asociarse con:

  • cataplejía (pérdida del tono muscular al reír o experimentar emociones intensas);
  • alucinaciones hipnagógicas (visuales o táctiles, en la ensoñación)
  • parálisis del sueño (incapacidad para moverse, pero «se oye» lo que ocurre en la habitación sin lograr despertarse).

Hipersomnia idiopática

Es un cuadro que se desarrolla en la segunda y tercera décadas de la vida; se caracteriza por somnolencia diurna de larga duración, no reparadora, pero sin los ataques agudos de sueño característicos de la narcolepsia. El sueño nocturno es largo, sin interrupciones pero con sensación de borrachera al levantarse. Los microsueños, de segundos de duración, se hacen cada vez más frecuentes y la presencia de conductas automáticas durante ellos. No se conoce ningún tratamiento efectivo.

Alteraciones del ritmo sueño - vigilia

Como su nombre indica es una inadecuación a los horarios socialmente establecidos. Se produce porque el ritmo sueño – vigilia, por motivos laborales o por decisión individual de esa persona, no son las 24 horas que dura el día. Ocurre entre los trabajadores con turno cambiante (día/noche), en los vuelos transoceánicos (jet-lag) y en cualquier otra situación que altere el orden habitual (estudiante en exámenes, acompañantes de enfermos, etc.).

Parasomnias

Son trastornos del sueño transitorios que se producen muchas veces durante el mismo, sin que la persona que lo sufre se de cuenta de ello (el ejemplo más típico de estos trastornos del sueño es el sonambulismo o la enuresis nocturna). Otras veces la persona que lo sufre si es consciente de su problema (por ejemplo en las pesadillas).

Puede haber temporadas sin mostrarse y en determinados momentos volver a activarse. Suelen ser más frecuentes en la infancia y mejorar a lo largo de la vida. Sólo en casos de especial frecuencia o molestias se puede valorar el tratamiento farmacológico.

  • Enuresis nocturna: Se define así la micción involuntaria en la cama, durante el sueño, fuera de las edades en que esto puede considerarse normal (es decir, una vez que el paciente ya controlaba los esfínteres de forma mantenida durante el sueño). El paciente se levanta mojado, lo que suele producir una gran vergüenza y preocupación por intentar que los demás no se enteren. En los casos de los niños, no quieren dormir fuera de casa, ir a campamentos, etc. Es importante distinguir dos formas distintas del trastorno:
  • Enuresis primaria: Son niños que no terminan de dejar de orinarse a pesar de hacerse mayores. Es decir, nunca ha dejado de “mojar” la cama, considerando que la edad normal de control de esfínteres son entre 3 y 6 años. El no control se considera patológico a partir de los seis años.
  • Enuresis secundaria. Es la que se produce tras un periodo seco. Suele estar asociado a periodos de regresión infantil, resultando muy típico en el hermano mayor cuando nace un hermano pequeño como una manera de llamar la atención. El tratamiento es similar al de la enuresis primaria.
  • Terrores nocturnos: Suelen alterar gravemente el sueño de los niños afectados, debido al temor a dormirse, ante la posibilidad de despertar sobresaltado por un miedo ingobernable.
  • Pesadillas

Muy similares a los terrores nocturnos pero ocurren en adultos. Son sueños muy intensos que hacen despertar a la persona en un estado de gran ansiedad. Habitualmente es un sueño repetitivo, unas veces relacionado con una vivencia real distorsionada y otras veces es una situación totalmente irreal.

Sonambulismo. Es un fenómeno consistente en realizar una serie de actividades más o menos complejas mientras se está dormido. Quién lo sufre no se da cuenta salvo que alguien se lo cuente o se despierte por cualquier circunstancia mientras está desarrollando la acción.

Aparte de mitos injustificados, el peligro del sonambulismo es el debido a los riesgos de las acciones que se realizan y que le pueden provocar caídas u otros accidentes más o menos graves.

En adultos el sonambulismo suele ser de origen psiquiátrico.

SíntomasUna persona que se ha levantado cansada debido al trastorno del sueño que sufre

Insomnio

¿Tengo insomnio? Se considera que es así si la persona presenta las siguientes características:

  • Dificultad para dormirse.
  • Se despierta varias veces en medio de la noche.
  • Se despierta temprano.
  • Suele dormir un número de horas insuficiente.
  • Se levanta cansada.
  • La dificultad para dormir le produce ansiedad.
  • Se encuentra cansada durante el día.
  • Esta de mal humor.
  • Tiene falta de concentración y memoria.
  • Puede sufrir accidentes por el cansancio.

Hipersomnia: Apnea del sueño

Característicamente son individuos roncadores; las personas que les escuchan (cónyuges) comprueban como periódicamente detienen su respiración, lo que a veces se hace angustiosamente largo.

Los peligros de esta patología son varios, desde lo que se producen por hacer actividades peligrosas (conducir, utilizar maquinaria con exceso de sueño,...) hasta los que se producen por la falta de oxigeno repetida en el ámbito cerebral y cardiaco. De hecho en estos pacientes están aumentadas las enfermedades cerebrovasculares y cardiovasculares.

¿Qué le preguntará su médico?

Insomnio

Es la patología del sueño más común y se considera que el 35% de la población la padece.

Aumenta su frecuencia con la edad, asociado a que nuestro ritmo varía a lo largo de la vida. Así, un bebé duerme muchas horas a lo largo del día y en pequeños periodos, luego el sueño se agrupa y se reducen las horas de sueño, para pasar con los años a muy pocas horas de sueño y repartidas a lo largo del día en los ancianos.

El insomnio crónico suele ser de origen psiquiátrico (depresión, neurosis obsesiva, ansiedad, etc.) o bien relacionarse con enfermedades sistémicas crónicas, como el dolor crónico, artrosis, úlcera gástrica, enolismo, drogadicción, etc. Existe un subgrupo importante de pacientes que tienen una predisposición especial a sufrir insomnio que puede facilitarse por la asociación a diferentes factores como el cansancio, las alteraciones psicológicas, etc.

Hipersomnia

La causa más frecuente es el llamado síndrome de apnea del sueño consistente en la producción de paradas respiratorias durante el sueño que obligan inconscientemente a la persona a despertarse para recuperar la respiración. Esto produce múltiples despertares que evitan el descanso necesario.

Estas apneas son muy frecuentes (un 2 % de la población las sufren), siendo los varones los más afectados (el 85% de los casos), sobre todo entre los 40 y 50 años. Esta muy relacionado con la obesidad, por que es el exceso de grasa del cuello el que facilita la obstrucción de la vía aérea. Rara vez se asocia a alguna rara enfermedad (hipotiroidismo, acromegalia, o síndrome de Marfan).

Parasomnias

Predominan en los niños y adolescentes.

Las parasomnias más frecuentes son los terrores nocturnos.

DiagnósticoUna persona enfadada que se tapa con la almohada por el trastorno del sueño que sufre

Insomnio

Se necesita que los trastornos del sueño se presenten con una frecuencia y una duración suficiente para establecer el diagnostico.

El diagnóstico de insomnio sólo se hará si se advierte una falta de sueño que provoque un deterioro de la actividad general o un cansancio importante durante la vigilia.

Hipersomnia

Hay que sospecharla cuando el paciente se queja porque «duermo mal», pero en cambio declara «tener que dormir durante el día de forma irrefrenable» varias veces.

Prevención

Las medidas que ayudan a conciliar el sueño, de forma general, son:

  • Establecer un horario fijo de acostarse, para crear un hábito.
  • Hacer ejercicio durante el día.
  • Dormir en un sitio silencioso, oscuro y con buena temperatura ambiente.
  • Buscar una cama y una ropa de dormir cómodas.
  • Aprender técnicas de relajación puede ayudar en periodos de especial tensión (existen grabaciones y textos que lo hacen de forma sencilla y útil).
  • Evitar bebidas estimulantes: café, te, colas. Pueden tomarse tisanas sedantes (tila, valeriana,...) o leche caliente antes de acostar si ello facilita conciliar el sueño.
  • No se debe ir con hambre a la cama, ni al poco de haber cenado.

Existen una serie de medidas que nos ayudan:

  • Si el problema consiste en dificultad para conciliar el sueño:
    • Es conveniente acostarse cuando se tenga sueño. No hay que tratar de dormir más yéndose antes a la cama.
    • No leer ni mirar la televisión en la cama; en algunas personas esta medida les ayuda a conciliar el sueño.
    • Practicar algún ejercicio de relajación en la cama.
    • No pensar en dormirse ni recordar los sucesos del día. Pensar en paisajes agradables, en actividades relajantes que no obsesionen.
    • Si en 15 minutos no puede dormirse, es mejor levantarse, leer o realizar alguna actividad relajante y volver a la cama cuando se tenga sueño.
    • Poner el despertador a la hora de siempre, independientemente del tiempo que se vaya dormir.
    • No realizar siestas durante el día.
  • Si el problema consiste en despertarse durante la noche:
    • Si no puede conciliar de nuevo el sueño, es mejor levantarse, realizar alguna actividad y volver a la cama cuando se esté somnoliento.
    • Tratar de relajarse y pensar en cosas agradables.
    • Hay que tener en cuenta que preocuparse por dormir fatiga más que estar despierto.

Tratamiento

Insomnio

Las medidas físicas suelen ser más efectivas que las farmacológicas y siempre se deberían agotar todas sus posibilidades para evitar el consumo innecesario de hipnóticos y el riesgo de dependencia a tales medicamentos. Para ello conviene observar las siguientes normas:

  • Establecer un horario fijo de acostarse, para crear un hábito.
  • Hacer ejercicio durante el día.
  • Dormir en un sitio silencioso, oscuro y con buena temperatura ambiente.
  • Buscar una cama y una ropa de dormir cómodas.
  • Aprender técnicas de relajación puede ayudar en periodos de especial tensión (existen grabaciones y textos que lo hacen de forma sencilla y útil).

  • Evitar bebidas estimulantes: café, te, colas. Pueden tomarse tisanas sedantes (tila, valeriana,...) o leche caliente antes de acostar si ello facilita conciliar el sueño.

  • No se debe ir con hambre a la cama, ni al poco de haber cenado.

En caso de insomnios transitorios, por preocupaciones circunstanciales o problemas físicos o emocionales, se puede utilizar medicamentos hipnóticos con gran eficacia. Todos ellos son derivados del diazepam (ValiumÒ) o medicamentos muy relacionados y pueden crear dependencia si se toman continuamente. Se debe intentar limitar su uso a no más de 6 semanas por estos motivos, y siempre bajo prescripción médica.

Hipersomnia: Apnea del sueño

Cuando se confirma el diagnóstico (habitualmente observando el sueño en un laboratorio especial), se aconsejan diversos tratamientos que eviten los fallos respiratorios. En ocasiones se practica una cirugía que ensancha la vía aérea, o bien se recomienda dormir con una instalación de CPAP conectada al paciente (consiste en un aparato que impulsa oxigeno a presión por una mascarilla especial e impide que se cierre el árbol respiratorio).

Alteraciones del ritmo sueño-vigilia

El tratamiento es difícil si no se corrigen las irregularidades del sueño. Ocasionalmente, y por cortos periodos, los hipnóticos ayudan a la reestructuración de este ritmo.

Enuresis nocturna

Lo fundamental es no castigar o avergonzar al niño cuando se orine (él ya sufre por no conseguir controlar sus esfínteres), sino en dar un premio o alabanza los días que consiga el control.

Es útil el método del calendario consistente en que el niño realice un dibujo agradable (un sol, una flor, un animal,...) los días que no moje y con nubes negras o un borrón los días que moje. Con esto el niño va cogiendo conciencia y va viendo como domina sus esfínteres.

Se le puede ayudar con diversos utensilios como aparatos de alarma, que despiertan al niño al iniciar la micción permitiendo detenerse, así como con normas básicas de precaución (haciendo que no beba en las horas anteriores a acostarse). Existen también métodos de entrenamiento de esfínteres de cierta eficacia.

Si no resulta o es insuficiente lo anterior, se pueden utilizar ciertos fármacos, como los antidepresivos tricíclicos, con buenos resultados y excelente tolerancia.

Terrores nocturnos

Suele mejora con la edad, aunque si resulta muy limitante se trata con psicoterapia y medicación sedante a dosis bajas.

¿Cuándo debe de acudir al médico?

Los trastornos del sueño es una alteración que requiere atención médica siempre que modifique nuestro estado de salud física o mental. Especial atención a los estados de apnea del sueño y a los sonambulismos en adultos.