SALUD

Hiperactividad

Descripción:

El trastorno por déficit de atención con hiperactividad es un cuadro con alteraciones en tres rasgos básicos en el comportamiento del niño, la falta de atención, la impulsividad y la hiperactividad. Tales síntomas se manifiestan en diversas situaciones tanto en casa como en la escuela, u otras situaciones sociales, y su intensidad puede variar en cada caso.

Causas y frecuencia de la enfermedad:

El trastorno por déficit de atención es una de las principales causas de consulta psicopediátrica.

La preocupación de los padres aparece al observar que el niño no para de hacer cosas siempre y eso le influye en su comportamiento o su rendimiento escolar.

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Diagnóstico:

Criterios diagnósticos objetivos de déficit de atención:

Deben presentarse al menos ocho de los síntomas siguientes para diagnosticar el trastorno:

  • Inquietud frecuente, que se refleja en el movimiento constante de manos o pies.
  • Se distrae fácilmente por estímulos ajenos a la situación.
  • Dificultad para mantener la atención en tareas o actividades de juegos.
  • Dificultad para permanecer sentado cuando la situación lo requiere.
  • Dificultad para aguardar turno en los juegos o situaciones de grupo.
  • Dificultad para jugar con tranquilidad.
  • Dificultad para seguir las instrucciones de los demás.
  • Frecuentes cambios de una actividad incompleta a otra.
  • Frecuentemente interrumpe o se inmiscuye en actividades de otros niños.
  • Frecuentemente pierde las cosas necesarias para una tarea o actividad escolar.
  • Frecuentemente practica actividades físicas peligrosas sin evaluar los posibles riesgos.
  • Frecuencia de respuestas precipitadas antes de que se acaben de formular las preguntas.
  • Frecuentemente habla excesivamente, verborrea.
  • Frecuentemente no escucha lo que se le dice.

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Prevención:

Conducta a seguir ante la sospecha de déficit de atención en un niño:

Detectar si es un trastorno simple (sin trastornos de conducta, sin problemas escolares) o complicado (con otros problemas).

En casos simples, lo más recomendable es explicar a los padres y cuidadores las características del niño, y plantear programas de control.

Si hay síntomas de fracaso escolar, o trastornos del comportamiento importantes el niño debe ser evaluado por un neuropsiquiatra infantil o el psicólogo.

En todos los casos es pertinente una exploración neurológica completa.

Tratamiento:

En el tratamiento del déficit de atención se emplea medicación psicoestimulante. La medicación nos ayuda temporalmente a mejorar la capacidad de concentración del niño al tiempo que disminuye la hiperactividad motora.

Los medicamentos activadores tienen un efecto sintomático, que cesa al dejarlos de administrar. Es recomendable emplearlos únicamente en períodos escolares (5 días a la semana). Es prudente cesar su administración de vez en cuando para evaluar la atención del niño.

Ejemplo de programa de control de la hiperactividad:

Un adulto actúa como modelo y realiza la tarea explicando en voz alta los pasos mientras el niño atiende.

El modelo instruye al niño en voz alta mientras este intenta llevar a cabo la tarea. La explicación verbal se repite y debe ser siempre la misma que la primera vez.

El niño vuelve a realizar la tarea mientras se autoinstruye (es decir, se da las instrucciones en voz alta). Cuando el niño es capaz de realizar la tarea con autoinstrucciones en voz alta, la vuelve a efectuar pero dándose las autoinstrucciones en voz baja.

Cuando ya es capaz de hacerlo, la vuelve a efectuar pero "hablando mentalmente", sin mover los labios.

El autoaprendizaje debe incluir frases de aliento ("muy bien", "perfecto") y la posibilidad de corregir errores.

Para mejorar la adaptación social, también pueden realizarse técnicas de entrenamiento, que también requieren la participación de un modelo que ejecuta la conducta, y la imitación activa por parte del niño:

Se deben dar instrucciones verbales para que el niño las utilice como autoinstrucciones, siguiendo las normas descritas en el apartado anterior.

Reproducción y práctica de los comportamientos adecuados por parte del niño.

Frases elogiosas acerca de los aspectos positivos de la actuación del niño.

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Pronóstico:

El fracaso escolar es la complicación más temible. En la mayoría de los casos las manifestaciones persisten durante toda la escolaridad básica si no reciben terapia de apoyo.