SALUD

Hernia de hiato

Mujer mostrando melocotón, para la hernia de hiato se recomienda alimentación saludable

Descripción de la hernia de hiato

Es el desplazamiento de parte del estómago a la cavidad torácica a través de una abertura del músculo diafragma conocida como hiato (es la ventana por la que el esófago pasa del tórax al abdomen).

Según su mecanismo de producción, se distinguen dos tipos de estas hernias:

  • Hernia de hiato por deslizamiento: la parte del estómago por la que se une al esófago es la que se desplaza por encima del diafragma, a través del hiato (como si “se hubiera tirado del esófago hacia arriba”). Es la más frecuente, hasta el punto que haciendo radiografías se pueden observar en un 25-35% de la población, aunque en la mayoría de ellos no producen ningún síntoma, siendo un hallazgo puramente casual.
  • Hernia de hiato paraesofágica: el esófago atraviesa normalmente el diafragma, pero a través del hiato otra parte del estómago asciende junto al esófago.

Normalmente no refluye (vuelve) jugo gástrico al esófago gracias al esfínter esofágico inferior que separa ambos órganos. Si falla este mecanismo valvular puede refluir el contenido gástrico, que es ácido, a la parte inferior del esófago causando la inflamación de su mucosa si el reflujo es importante y mantenido.

Síntomas

Aunque no suelen producir grandes síntomas, no hay que olvidar que las hernias pueden ser la causa de una hemorragia gastrointestinal oculta (motivo frecuente de anemias) o, más raramente, masiva.

Hernia de hiato por deslizamiento:

Sólo en algunos pacientes estas hernias coexisten con reflujo gastroesofágico pudiendo presentar los síntomas y complicaciones del mismo.

Los pacientes con reflujo notan pirosis (ardor o acidez) en la boca del estómago, con regurgitación del contenido gástrico a la boca o sin ella. En general las molestias aumentan al acostarse, inclinarse, en el embarazo y cuando se consume tabaco ó café.

Hernia de hiato paraesofágica:

Tampoco suele producir síntomas pero, a diferencia de la anterior, puede sufrir una estrangulación en su evolución (la porción de estómago herniada al tórax puede comprimirse y necrosarse por falta de riego vascular, produciéndose una perforación gástrica posterior).

¿Qué le preguntará su médico?

Hernia de hiato por deslizamiento:

Es la más frecuente, hasta el punto que haciendo radiografías se pueden observar en un 25-35% de la población, aunque en la mayoría de ellos no producen ningún síntoma, siendo un hallazgo puramente casual.

Diagnóstico

El diagnóstico del reflujo gastroesofágico se realiza por los síntomas típicos descritos. Cuando existe sospecha de esofagitis, se confirma o descarta mediante una endoscopia que visualiza de forma directa la mucosa del esófago. Los estudios radiológicos de contraste con papilla de bario tienen hoy menos utilidad, aunque permiten detectar complicaciones como las úlceras o las estenosis.

Prevención

  • Medidas higiénico dietéticas para el control del reflujo gastroesofágico
  • Elevación de 15 cm. de la cabecera de la cama
  • Conseguir el peso ideal, si hay sobrepeso
  • Evitar el uso de prendas ajustadas al abdomen como fajas, cinturones.
  • No acostarse inmediatamente después de haber comido
  • Evitar comidas copiosas y bebidas gaseosas
  • Evitar estimulantes de la acidez gástrica, como el café, alcohol, especias
  • Abandonar el hábito del tabaco

Tratamiento

No tiene tratamiento específico, pero si hay reflujo asociado éste debe tratarse.

El tratamiento se basa en ciertas medidas higienico-dietéticas que el paciente debe adoptar, esto es, ciertos hábitos de vida y alimentación, recogidas en la tabla (prevención). Cuando los síntomas persisten pese a las recomendaciones anteriores, se prescriben ciertos medicamentos para disminuir la acidez gástrica de forma que, aunque exista reflujo, no se dañe a la mucosa esofágica: antiácidos (alcalinos), antagonistas H2 (p.ej. ranitidina) e inhibidores de la bomba de protones (p.ej. omeprazol). Otros medicamentos facilitan el vaciamiento natural del estómago hacia el intestino, disminuyendo el riesgo de reflujo hacia el esófago (cisaprida, etc.). Sólo aquellos pacientes que no responden a los tratamientos anteriores o cuando existen importantes estenosis que necesitan ser dilatadas, no queda otro remedio que recurrir a soluciones quirúrgicas.

Hernia de hiato paraesofágica: Este tipo de hernia debe tratarse con cirugía por el riesgo de estrangulación.

Pronóstico

Cuando el reflujo es importante y dura mucho tiempo pueden aparecer complicaciones serias como las siguientes:

  • Esofagitis: es una inflamación de la mucosa esofágica, distinguiéndose cuatro grados (I a IV) de menor a mayor intensidad. Produce junto a los síntomas anteriores dolor detrás del esternón al ingerir alimentos y puede originar pequeñas hemorragias, siendo una causa frecuente de anemia por pérdidas de hierro.
  • Ulceras pépticas: son heridas profundas de la mucosa del esófago que causan un dolor similar al anterior, aunque en general más continuo y molesto.
  • Estenosis: son estrechamientos esofágicos producidos por la cicatrización de las úlceras y la persistencia de la esofagitis. Es poco frecuente.
  • Metaplasia o esófago de Barrett: la zona de esófago continuamente irritada por el ácido gástrico en raras ocasiones acaba sufriendo una degeneración premaligna que supone un riesgo de producción de cáncer de esófago que requiere revisiones periódicas con endoscopia.