SALUD

Artritis / Artrosis

Descripción

Una mujer haciendo ejercicio para prevenir la artritisLa artritis hace referencia a la inflamación de una articulación. La lesión principal de estos trastornos es la inflamación de la membrana sinovial (el tapizado interno de la articulación), lo que produce edema y derrame de líquido en la articulación.

Las artritis pueden ser monoarticulares, cuando afectan a una sola articulación, o poliarticulares, cuando afectan a varias. Es frecuente encontrar también afectación de los tejidos vecinos, bolsas serosas y tendones.

La artritis reumatoide es el prototipo de poliartritis crónica erosiva (es decir que acaba produciendo la erosión y destrucción articular). Afecta preferentemente a las articulaciones de los dedos de las manos, aunque es posible en cualquier articulación, sobre todo hombros, muñecas, tobillos y codos.

Suele producir una afectación simétrica, rasgo que ayuda a diferenciarla en ocasiones de la artrosis , es decir, suelen enfermar con la misma intensidad las mismas articulaciones de un lado y otro del cuerpo. Característicamente, y a diferencia de la artrosis, afecta a las articulaciones metacarpofalángicas (los nudillos) e interfalángicas proximales (la primera articulación de los dedos), viéndose libres las interfalángicas distales.

Existen dos enfermedades relacionadas con la artritis reumatoide que merece la pena comentar. Una de ellas es el síndrome de Sjögren, donde existe una secreción lagrimal insuficiente (que produce un "ojo seco"), una deficiencia de secreción salival ("boca seca") y un trastorno generalizado del tejido conectivo. Se asocia a artritis reumatoide hasta en el 50% de los casos. Puede existir queratitis, conjuntivitis, visión borrosa, enrojecimiento ocular, sequedad orofaríngea, infecciones respiratorias frecuentes, etc. El tratamiento es sintomático, mediante lágrimas artificiales para evitar la queratitis y lavados bucales con glicerina.

El segundo cuadro es el síndrome de Felty, que cursa con poliartritis crónica, esplenomegalia (bazo aumentado de tamaño) y granulopenia (disminución de los ciertos glóbulos blancos). Afecta alrededor del 1% de los pacientes con artritis reumatoide. Se trata de una rara enfermedad que produce aumento del hígado y bazo, enfermedad articular, úlceras, aumento de la pigmentación cutánea en los miembros inferiores y aumento de susceptibilidad para las infecciones. En su tratamiento se han utilizado corticoides, sales de oro, penicilamina, etc., con resultados dispares. En ocasiones es necesaria la esplenectomía (extirpación del bazo).

Alrededor del 7% de los enfermos que tienen psoriasis en la piel (placas de descamación de la piel,   generalmente en zonas de roce), desarrollarán una enfermedad de las articulaciones, que característicamente tiene una presentación axial, esto es, con afectación del axis , (el eje central del esqueleto), en general en las articulaciones sacroilíacas (entre el hueso sacro y los coxales) y en columna vertebral. También pueden verse afectadas las articulaciones de las manos, de manera simétrica, pudiendo estar implicadas no solo los nudillos sino también las articulaciones interfalángicas (proximales y distales).

El diagnóstico es sencillo si observa una artritis en un enfermo que presenta previamente psoriasis cutánea o ungueal .El problema se plantea cuando la artritis aparece antes que las lesiones cutáneas, cosa que puede suceder, así como también que no evolucionen de manera paralela; es decir existen enfermos con graves alteraciones cutáneas y sin artritis, y viceversa. En el tratamiento deben evitarse los esteroides orales por la posibilidad de un empeoramiento cutáneo tras la retirada de éstos. Usaremos AINEs o fármacos antirreumáticos como sales de oro, metotrexate, ciclosporina, colchicina, etc.

Consejo: Aunque el psoriasis es una enfermedad de afectación casi exclusivamente cutánea (piel y uñas), crónica y molesta, pero no grave, ante la aparición de una inflamación articular sin traumatismo que la explique en un paciente con tal diagnostico se debe consultar sin demora al médico para descartar que se trate de una artropatía psoriásica que exigiría tratamiento específico.

Artritis reactiva. Síndrome de Reiter

Una persona mayor sentado juntando sus manos con artritisEs una artritis que aparece después de una infección, pero con la peculiaridad de que el agente infeccioso no se encuentra en la articulación, a diferencia de las artritis sépticas. Normalmente el agente infeccioso ha actuado en otro sitio del organismo, como el intestino, la faringe o el aparato genitourinario, y es la reacción inmune ante el germen la que lesiona tiempo después la articulación.

En estos pacientes existe una predisposición genética para este padecimiento que puede descubrirse en los análisis (donde se detecta el llamado antígeno de histocompatibilidad HLA B-27) . Afecta por igual a hombres y mujeres y suele aparecer en sujetos jóvenes, quienes presentan una artritis unos días o semanas después de haber tenido una infección distante, que en muchos casos pasa desapercibida o no es muy sintomática.

El cuadro más representativo de este tipo de artritis es el síndrome de Reiter, que se caracteriza por la presencia de uretritis, artritis (con preferencia en las extremidades inferiores) y conjuntivitis, que aparecen tras una infección. Evoluciona a la curación en 1 - 3 meses. Suele aparecer tras una infección genital previa como vaginitis o uretritis. El tratamiento se basa en el uso de AINEs o esteroides, sin que esté indicado el uso de antibióticos, ya que la infección se superó semanas atrás.

La artrosis u osteoartritis

es un proceso degenerativo de las articulaciones que se inicia en el cartílago articular afectando posteriormente en su evolución al hueso.

Suele afectar a las articulaciones de carga como rodillas o cadera, aunque también son frecuentes en la columna vertebral lumbar y cervical, y en las articulaciones interfalángicas distales de las manos (entre las últimas falanges).

Son más raras las artrosis de hombros, pies o codos, en estos casos se debe pensar que se trata de una artrosis secundaria, por ejemplo tras un traumatismo, fractura, luxación, intervención quirúrgica o sobrecarga articular ocupacional o deportiva. También puede presentarse en asociación con otras enfermedades articulares como gota, condrocalcinosis, etc.

La osteoporosis

Se caracteriza por la existencia de un hueso con una composición "normal" pero de cantidad "reducida", es decir, existe osteopenia o disminución de la masa ósea en relación con el volumen anatómico total del hueso, pero el hueso que queda se halla calcificado con normalidad. Lo más frecuente es que se trate de formas seniles o postmenopáusicas (la desaparición de las hormonas del ovario -los estrógenos- tras la menopausia, hacen perder aceleradamente masa ósea al hueso).

Síntomas

Artritis

Durante el episodio agudo el dolor es muy intenso y la impotencia funcional total o casi total. En el caso de afectación de miembros inferiores, por ejemplo, la marcha suele ser imposible, por lo que el enfermo se ve obligado a guardar reposo. La articulación se encuentra hinchada, enrojecida y caliente. Las artritis agudas se acompañan a menudo de fiebre no muy elevada, sin que ello implique la existencia de una enfermedad infecciosa.

El sujeto presenta afectación de varias articulaciones, usualmente tres o más, simétricas, casi siempre en la mano, con rigidez matutina y aparición de unos nódulos subcutáneos típicos, generalmente asentados sobre prominencias óseas (codos) o tendones (talón). Suelen producirse también alteraciones sanguíneas características (aparece el llamado factor reumatoide en el suero, aumenta la velocidad de sedimentación, etc.).

Cuando la enfermedad está más avanzada se pueden producir deformidades en las manos por la luxación de las falanges, ofreciendo entonces un aspecto característico con dedos en "cuello de cisne", u otras deformidades. También pueden afectarse tendones del antebrazo y producirse bursitis (inflamación de bolsas sinoviales) cercanos a las articulaciones.

En los casos de enfermedad de larga evolución es posible la presentación de complicaciones en muchos órganos (vasos, piel, ojos, riñón, ...) y otros problemas generales (pérdida de peso, anemia, propensión a las infecciones, etc.).

El dolor de la artrosis es mecánico y ocasionalmente puede asociarse rigidez , aunque ello sólo sucede cuando el trastorno está muy establecido.

Osteoporosis

Suele ser totalmente asintomática o producir un dolor localizado en los huesos que soportan más carga como la columna lumbar o el fémur, aunque también en las muñecas. Pero lo más peligroso es que existe un riesgo muy aumentado de fracturas, pues el hueso es escaso, que pueden ser de varios tipos:

  • Microfracturas que no llegan a observarse en las radiografías, sobre todo en las vértebras dorsales y que confieren a los enfermos un aspecto de "encogimiento", de "pérdida de altura" e inclinación hacia delante.
  • La fractura de cadera es una de las complicaciones más frecuentes en los enfermos osteoporóticos. Es más frecuente en las mujeres que han sido fumadoras y delgadas.

¿Qué le preguntará su médico?

Artritis

Los motivos de estas artritis pueden ser muy variados y de muy diverso significado.

Su causa es desconocida, pero hoy se acepta que existe un trastorno de origen autoinmune . Esto significa que por un "error" de la propia inmunidad se depositan moléculas extrañas ( inmunocomplejos ) en la sinovial de   las articulaciones lo que pone en marcha una serie de mecanismos inflamatorios, que a la postre desembocan en una destrucción articular. La sinovial (la membrana que tapiza la articulación) una vez inflamada, se comporta como un tejido proliferativo, llamado pannus,que va invadiendo toda la articulación y posteriormente el cartílago articular e incluso el hueso, destruyéndolos.

Artrosis

Es una enfermedad extraordinariamente frecuente, que se puede presentar hasta en el 20 - 30% de la población. Hasta el 50% de la población mayor de 50 años presenta cambios radiológicos de artrosis, aunque sólo la mitad aproximadamente presenta síntomas.

Es una enfermedad extraordinariamente frecuente, que se puede presentar hasta en el 20 - 30% de la población. Hasta el 50% de la población mayor de 50 años presenta cambios radiológicos de artrosis, aunque sólo la mitad aproximadamente presenta síntomas.

Osteoporosis

Es una de las enfermedades más frecuentes de nuestro siglo.

Diagnóstico

Artritis

El análisis del líquido sinovial obtenido mediante artrocentesis es básico para llegar a un diagnóstico correcto de la existencia o no de artritis, y si ésta se confirma, el tipo de artritis del que se trata. De este diagnóstico depende el tipo de tratamiento de que se administre.

Artrosis

En las radiografías se producen unas alteraciones muy características, como la disminución del espacio articular y la aparición de   osteofitos("picos de loro", producidos debido a una reacción del hueso afectado). Con frecuencia se produce la paradoja de que pacientes con muchos hallazgos en la radiografía presentan pocas molestias, mientras que otros con mínimas alteraciones están severamente afectados.

Osteoporosis

El diagnóstico de la osteoporosis se puede realizar mediante unas pruebas radiográficas especiales (la densitometría), que permite medir la densidad del hueso y determinar el grado de pérdida de masa ósea.

Duración

En el caso de la Artrosis , el curso de la enfermedad es lento y progresivo, con exacerbaciones y remisiones espontáneas.

Prevención

Artritis

El diagnostico y tratamiento precoz es fundamental para evitar el daño permanente de la articulación.

Artrosis

Cuando la artrosis ya se ha establecido, conviene evitar toda sobrecarga de la articulación, por ejemplo por exceso de peso o por traumatismos repetidos (el exceso de ejercicio puede ser contraproducente).

Osteoporosis

Lo más importante para la prevención de este trastorno es conseguir una buena masa ósea en la infancia y pubertad gracias a una alimentación adecuada, rica en calcio. Es aconsejable, a lo largo de toda la vida practicar regularmente ejercicio físico, evitar el tabaquismo y reducir en lo posible la duración de los tratamientos esteroideos que resulten necesarios. En la actualidad está en discusión el papel meramente preventivo de la administración de estrógenos a mujeres postmenopáusicas sanas. Existen dudas sobre el beneficio-riesgo de tal práctica en la mayoría de las mujeres, por lo que cada vez se está siendo más conservador, evitando medicalizar a un amplio colectivo de mujeres, por lo demás, sanas.

Es más fácil mantener una buena masa ósea que recuperarla. El ejercicio, una alimentación rica en calcio y la exposición al sol (fuentes de vitamina D) son normas fundamentales para mantener alejado el riesgo de fracturas.   Junto a ello, la realización de ejercicio físico de manera regular, como el caminar diariamente una hora, es una de las "terapias" más adecuadas para evitar la aparición de osteoporosis.

Tratamiento

Artritis

Esta enfermedad es un problema grave de salud, que exige un estudio riguroso y un tratamiento especializado con estrecho seguimiento de la evolución del paciente. En general, el tratamiento contempla tres objetivos:

  • Primero, un tratamiento de fondo para tratar de detener la evolución de la enfermedad, con fármacos muy peculiares (sales de oro, antipalúdicos de síntesis, metotrexate o penicilamina). Como son productos muy tóxicos exigen un control estrecho del paciente que los consume para evitar problemas.
  • En segundo lugar, tratamiento sintomático (de las molestias) para evitar la inflamación y el dolor. Se efectúa con corticoides orales, analgésicos y AINEs, pudiendo recurrir a tratamientos combinados o infiltraciones locales de esteroides   de manera esporádica.
  • En tercer lugar, el tratamiento ortopédico mediante ejercicios pasivos articulares y reposo articular en las fases de brote, ya que se trata de una enfermedad que evoluciona en brotes de reagudizaciones y remisiones. Cuando es necesario también se usan ortesis o corsés. En algunos casos hay que recurrir a la cirugía para reparar tendones rotos, para realizar fijaciones de articulaciones (artrodesis) muy deterioradas, que de este modo pierdan su función pero dejen de doler.

Artrosis

El tratamiento curativo no existe. Se puede tratar de prevenir la aparición de la artrosis mediante la realización de ejercicio físico suave, adelgazar o mantenerse en el peso adecuado, evitar los traumatismos articulares y corregir las posiciones anómalas del esqueleto. Una vez establecida la artrosis,   se debe tratar el dolor mediante analgésicos o AINEs y reposo. Es posible que sobre una articulación artrósica ocasionalmente ocurra una inflamación aguda (es lo que se denomina fase inflamatoria de la artrosis). En estos casos se puede aliviar la molestia drenando la articulación mediante la artrocentesisde la misma (la punción con una aguja), e infiltrando una mezcla de esteroide y anestésico, que hace remitir inmediatamente la inflamación.

En casos de gran evolución, con dolor incontrolable o pérdida completa de movilidad se puede recurrir a la cirugía, sustituyendo las superficies de la articulación por prótesis sintéticas. Las de rodilla y cadera están muy desarrolladas y ofrecen grandes resultados.

La artrosis tiene una base genética no bien conocida. Ningún tratamiento se ha mostrado eficaz en su prevención ni en retrasar su evolución. Los analgésicos sólo alivian las molestias, por lo que el propio paciente regulará su consumo. Por su seguridad y bajo riesgo, el paracetamol es un medicamento idóneo para su consumo durante largos periodos de tiempo.

Osteoporosis

Una vez establecida la osteoporosis, está indicado el uso de corsés y de ortesis de soporte, y hay que ser muy cuidadosos con las caídas ya que los traumatismos aunque sean mínimos pueden desencadenar la aparición de fracturas.   En estos casos si se valora el tratamiento de la osteoporosis mediante el llamado tratamiento hormonal substitutivo de la menopausia (hormonas femeninas administradas en comprimidos o mediante parches de absorción transcutánea).

Pronóstico

En general cuando la inflamación se mantiene un periodo de tiempo breve, es posible la curación sin secuelas, excepto que se trate de una artritis infecciosa supurada (con pus), que resulta muy agresiva para la articulación. Por el contrario, las artritis crónicas producen con frecuencia ciertas alteraciones que acaban produciendo la destrucción del cartílago articular, erosiones en el hueso y retracción de la cápsula articular, con pérdida de movilidad.

Recursos

Los siguientes enlaces abren en ventana nueva