SALUD

Anemia

Descripción

Dos muestras de sangre, una normal y otra con anemiaLa anemia es la disminución del número de glóbulos rojos o de la cantidad de hemoglobina de la sangre. Los glóbulos rojos o eritrocitos son células capaces de transportar oxígeno a los tejidos; por ello, cuando están reducidos se produce un déficit de aporte de oxígeno a las células, provocando síntomas diversos. Los eritrocitos se forman en la médula ósea pasando después a la corriente sanguínea donde vivirán unos 120 días. Pasado este tiempo y en condiciones normales, los eritrocitos comienzan a deteriorarse y son captados por el bazo donde se destruyen.

Los valores críticos en el número de hematíes o en la cantidad de hemoglobina a partir de los cuales se habla de anemia varían en función del sexo y la edad principalmente. En términos generales, se considera anemia en los varones a una cifra de glóbulos rojos por debajo de 4. 500.000 por microlitro o una cantidad de hemoglobina menor de 14 gr/dl. En mujeres se considera anemia cuando los hematíes son menor de 4.000.000/mcrl y hemoglobina menor de 12 gr/dl.

Cuando existe anemia, en el cuerpo humano se ponen en marcha toda una serie de mecanismos que intentarán suplir las funciones que no se realizan como consecuencia de la disminución de aporte de oxígeno a los tejidos:

Por un lado, si la medula ósea está sana tratará de producir hematíes más deprisa e incluso los liberará al torrente sanguíneo antes de que estén totalmente maduros. Esto hace que el número de células rojas jóvenes o reticulocitos esté aumentado en algunos tipos de anemias, incluso pudiendo aparecer en la sangre células rojas inmaduras.

Cuando la medula está afectada, como en el caso de los cánceres hematológicos, o bien cuando no cuenta con los materiales necesarios para formar glóbulos rojos, como por ejemplo en la anemia ferropénica, se observará una disminución en el número habitual de reticulocitos sanguíneos.

Por todo lo anterior, a la hora de estudiar la anemia, será decisivo para el diagnóstico las pruebas de laboratorio que nos informarán sobre el número de glóbulos rojos, la concentración y cantidad de hemoglobina, la forma de los hematíes y el recuento de reticulocitos. Otros parámetros como la cantidad de hierro y   vitamina B12, la velocidad de sedimentación de los glóbulos rojos y el número de las otras series celulares son también importantes para el diagnóstico. La biopsia de medula ósea completará los estudios dando información sobre el estado de la misma.

Otro de los mecanismos de compensación que se producen en el organismo ocurren en los sistemas cardiovascular y respiratorio. El corazón trata de llevar más aporte de sangre a los tejidos con la intención de aumentar su oxigenación, por este motivo aumenta la frecuencia cardiaca produciendo taquicardias que se   perciben como palpitaciones. El aparato respiratorio acelera la ventilación provocando taquipnea o aumento de la frecuencia respiratoria.

Síntomas

Las manifestaciones clínicas de un paciente con anemia dependen en gran medida de la causa que lo motivó, de la intensidad de la misma, del estado previo del paciente, pero sobre todo de la velocidad con la que se instauró. En general los signos y síntomas que aparecen son consecuencia de la falta de oxígeno en los diferentes órganos y de los mecanismos de compensación.

 Los síntomas más comunes son:

  • Cansancio.
  • Fatigabilidad fácil.
  • Somnolencia.
  • Palpitaciones.
  • Dificultad respiratoria o disnea.

Si la anemia es intensa pueden aparecer:

Si es más severa existirá:

Cada tipo de anemia posee además unas particularidades específicas.

Los signos que suelen apreciarse en la exploración física en pacientes con anemia son:

  • Palidez: secundaria a la disminución de aporte de sangre a la piel para aumentarla en otros órganos más vitales.
  • Taquicardia: mecanismo compensador del corazón. A veces también soplo cardiaco.
  • Taquipnea: aumento de la frecuencia respiratoria por parte del pulmón.
  • Hipotensión: manifestación de la perdida de volumen sanguíneo.
  • En los casos de anemia hemolítica es habitual encontrar una tinción amarillenta de la piel (ictericia) y aumento del tamaño del bazo o esplenomegalia.
  • En la falta de vitamina B12 pueden existir alteraciones en el sistema nervioso.

Causas y frecuencia de la enfermedad

Las tres causas principales de anemia son:Una persona con anemia recibiendo una transfusión de sangre

  • Pérdidas sanguíneas
  • Disminución o alteración en la producción de hematíes.
  • Aumento en la destrucción de los mismos o anemias hemolíticas.

A veces hay situaciones especiales en las que el volumen de plasma en sangre aumenta, con lo cual la cantidad relativa de hematíes esta disminuido. En este caso se habla de "pseudoanemia por dilución". Este hecho fisiológico se da en el embarazo.

Dependiendo de la causa que motivó la anemia los glóbulos rojos modifican su forma, siendo esta un dato importante en el diagnóstico. Así se habla de:

Anemias microcíticas

En ellas el tamaño o volumen de la célula roja está disminuido (su volumen corpuscular es menor). En esta familia se incluyen:

  • Anemia ferropénica.
  • Anemia secundaria a fármacos.
  • Anemia provocada por enfermedades crónicas.
  • Un tipo especial de Anemia de carácter hereditario llamada talasemia.

Anemias macrocíticas

El volumen corpuscular del glóbulo rojo está aumentado. Comprende:

  • La Anemia megaloblástica.
  • Anemia secundaria a alcoholismo.
  • Alguna Anemia secundaria a fármacos.
  • Anemia hemolítica.
  • Anemia aplásicas.Constituye un tipo especial de anemia dentro de las debidas a alteraciones en la producción de hematíes, en las que el defecto radica en la matriz ósea, órgano donde tiene lugar la eritropoyesis. La medula ósea es así incapaz de producir glóbulos rojos normales. La afectación puede radicar en una disminución del número células madre productoras de hematíes, en cuyo caso se habla de hipoplasia, o en la desaparición total de las mismas o aplasia. Esta puede afectar a las tres series celulares o sólo a una de ellas. Cuando se afecta la serie roja solamente, se define la anemia aplasica

Anemias normocítcas

El volumen corpuscular no varía. Incluye:

  • Anemia por pérdidas con grandes hemorragias.
  • Anemia por alteraciones en la hemoglobina (hemoglobinopatías).
  • Anemia de enfermedades crónicas.
  • Anemia mixta.
  • Anemia por alteración en la producción medular (leucemias, mielomas).

Diagnóstico

Los datos de laboratorio nos darán el diagnostico preciso.

TratamientoUna pastilla de B12 para combatir la anemia

En los casos de anemia por hemorragias agudas el tratamiento adecuado radica en las transfusiones de líquidos para subir la tensión o bien de sangre completa cuando el paciente está muy afectado, o los niveles de hematíes o hemoglobina son demasiado bajos. El plasma es hoy por hoy el mejor sustituto de la sangre ya que el efecto del suero es transitorio.

En la anemia crónica, con perdidas leves, a parte de corregir la causa que lo motivó suelen requerir suplementos de hierro durante algunos meses.  La administración de hierro sin un diagnóstico preciso de la causa de anemia puede enmascarar patologías digestivas graves de fatales consecuencias. Dieta completa rica en carne y verduras. Los vegetarianos precisan tomar vitamina B12 oral para prevenir una anemia megaloblástica. En la anemia por déficit de B12 el tratamiento consiste en la administración intramuscular de la misma. Al principio las dosis serán diarias hasta conseguir que las alteraciones hematológicas se corrijan. Después se administrará una vez al mes de por vida en los casos de irreversibilidad (anemia perniciosa, enfermedades intestinales, etc.). En el déficit de folatos, el tratamiento es vía digestiva, generalmente 1 mg de ácido fólico al día es suficiente.

Si son los fármacos los causantes de la anemia habrá que disminuir la dosis al máximo o retirarlos si fuera preciso.

Antes de iniciar tratamiento con ácido fólico hay que descartar un déficit de vitamina B12, dado que este puede mejorar los síntomas de anemia pero las alteraciones neurológicas persistirán e incluso pueden empeorar.