Diversidad Funcional 

En primer lugar, ¿qué entendemos por diversidad funcional? Se dice que una persona tiene diversidad funcional cuando tiene diferentes capacidades que otras personas. Su discapacidad, sea de una u otra forma, hace que sus funcionalidades sean distintas a las de otros seres humanos, y a veces requieren unas necesidades especiales para actividades cotidianas (como encender la luz, subir y bajar persianas, escribir en el ordenador, etc.).

¿Qué papel tiene la tecnología en este ámbito?

Las tecnologías logran cubrir necesidades suscitadas por la diversidad funcional.

 Hoy día se realizan diversos estudios personalizados que buscan detectar las necesidades de cada grupo de personas con discapacidad. Sobre todo se intenta cubrir su necesidad de comunicación e información. Ya que esta es la base para fundamentar una buena integración social, laboral y de educación.

El primer paso para ofrecer tecnologías que cubran sus necesidades, es descubrir qué limitaciones o barreras tecnológicas encuentran a la hora de acceder a la comunicación e información.

La mejor forma de llevar a cabo estos estudios es con test de usuario (por ejemplo los realizados por INREDIS) que ofrecen una muestra real de cómo interactúa el individuo con su entorno.

Algunas necesidades básicas:

  • Que los portales de información sean accesibles
  • Que haya mandos o dispositivos que permitan cambiar de canales de televisión, hacer búsquedas de contenidos, navegar por el teletexto, etc.
  • Dispositivos que permitan a personas con discapacidad visual, auditiva, etc. tomar sus apuntes sin problema en sus cursos o ciclos formativos.

Estos son sólo algunos ejemplos, pero iremos añadiendo más de las diversas conclusiones de proyectos de investigación que puedan realizarse y se publiquen.