Nombrar un "albacea" 

El "albacea" es la persona a quien se encarga de ejecutar todo cuanto el testador le haya encomendado. Puede ser nombrado para una cuestión concreta o para ejecutar todo el contenido del testamento, de modo que se cumpla en todo la voluntad del testador.

Puede haber uno o varios albaceas. Y se puede nombrar tanto a una persona física como a una jurídica, por ejemplo una fundación.

La figura del albacea es frecuente en los testamentos de padres con hijos discapacitados, puesto que se trata de una persona de confianza a quien se puede encargar el cuidado y las atenciones concretas que el hijo necesite.

Lo habitual es que los padres se nombren, mútuamente, albaceas del hijo discapacitado en primer lugar y a una tercera persona para cuando falten ambos progenitores.

El cargo es voluntario, por tanto la persona designada puede aceptarlo o no. Por eso es conveniente hacer saber a la persona elegida el deseo de nombrarla albacea y contar de antemano con su consentimiento para evitar problemas posteriores. Es un cargo que se ejerce gratuitamente, salvo si el testador ha dispuesto expresamente otra cosa.

Existe también la figura del "contador-partidor", es algo así como un albacea especializado. Es la persona que debe realizar el inventario y la valoración de los bienes que componen la herencia y distribuirlos entre los herederos según lo escrito en el testamento.

Puede ser importante nombrar a una persona para este cargo en el supuesto de que haya varios herederos y se tema que surjan disensiones por la herencia. Desacuerdos que paralizarían el reparto y esto podría tener consecuencias graves, en algunas situaciones, para el hijo discapacitado. Es preferible que la persona elegida para este cargo no sea la misma que haya sido designada como tutor.

En todo caso, no puede ser nombrado contador-partidor ninguno de los coherederos. En cambio, si puede ser la misma persona que haya sido designada como albacea.