Discapacidad versus minusvalía 

Por un mejor trato a las personas con discapacidad

La importancia de la palabra en el trato hacia personas con discapacidad, NO minusválidos

Persona con discapacidad, minusvalia o minusvalido
La palabra, el lenguaje, nuestra forma de hablar y de escribir es importante. Así nos comunicamos, transmitimos mensajes, conceptos, ideas.

La palabra es una herramienta y con ella se pueden construir grandes proyectos y también derribar barreras.

En el mundo de la discapacidad todos deben intervenir: gobiernos, medios de comunicación, asociaciones, normativas, la sociedad en general, y deben hacer un esfuerzo por referirse a las personas con discapacidad de forma correcta.

Lo primordial: no herir con nuestras palabras a otras personas. No menospreciar ni minusvalorar sus capacidades.

Por eso, hemos querido hacer este especial, en el que explicamos las diferencias y connotaciones que tienen los términos discapacitados frente a personas con discapacidad.

Hoy día los términos discapacitados, minusválidos, inválidos, minusvalía, retrasados, tullidos o incapacitados, deben ser sustituidos/eliminados de nuestro lenguaje, y utilizar otros más correctos. Lo ideal es sustituir esos vocablos por persona con discapacidad, persona con diversidad funcional, con movilidad reducida, etc.

Según el diccionario de la Lengua Española la capacidad es:

Aptitud, talento, cualidad que dispone a alguien para el buen ejercicio de algo.

Por tanto, está claro que las personas podemos tener diversas capacidades (se te pueden dar bien los idiomas, las matemáticas, la música...). Entonces no tienen porque definirte como discapacitado o minusválido.

Realmente serás una persona con unos talentos y unas capacidades, pese a que a su vez seas una persona con una discapacidad en concreto (es decir, puedes tener una discapacidad auditiva, visual, física, psíquica), y por tanto, no toda tu persona debe definirse como discapacitado, sino puntualizar.

Es muy importante por ejemplo la labor de los medios de comunicación, comenzando por los medios de información social. Ellos deben dar ejemplo y servir de bandera, para que la sociedad poco a poco vaya adquiriendo el hábito y utilizando esos términos.

Incluso en normas o en nomenclaturas legales como el antaño certificado de minusvalía pasaron a llamarse certificado de discapacidad, para ser más correctos. Lo mismo pasa por ejemplo con la tarjeta de estacionamiento europea, mal llamada por algunos como tarjeta de aparcamiento para minusválidos.

Discapacitados y minusválidos versus personas con discapacidad

Aunque estos términos se encuentren en el diccionario no deben utilizarse:

Minusválido, minusválida aparece al unir "menos" y "valido".

Se dice de alguien que está incapacitado, por lesión congénita o adquirida, para ciertos trabajos, movimientos, deportes, etc. Pese a las connotaciones de esta palabra sigue en el diccionario, y sigue siendo utilizada por muchas personas, entre ellos los profesionales de los medios de comunicación. Desde aquí queremos instarles a que cambien este vocablo en sus textos, ya que ellos son ejemplo, y en este caso es muy importante que sirvan de ejemplo de buenas prácticas nombrando correctamente a las personas con discapacidad.

Discapacitado, discapacitada. También se encuentra en el diccionario, y se refiere a una persona que tiene impedida o entorpecida alguna de las actividades cotidianas consideradas normales, por alteración de sus funciones intelectuales o físicas.

Persona en silla de ruedas de espaldas, discapacitado, minusvalido, o con minusvaliaEl término que desde aquí queremos impulsar es el de Persona con discapacidad o con diversidad funcional. Es decir, esa persona no es discapacitado ni minusválido, sino que tiene una discapacidad específica, que podrá limitar en algún aspecto el desarrollo de algunas de las tareas cotidianas de su vida. Pero gracias a las ayudas técnicas, productos de apoyo, y al diseño para todos, poco a poco, esas discapacidades lo son menos. Como dicen expertos en el campo de la accesibilidad y la discapacidad "a veces la discapacidad no está en nosotros, sino en el entorno", que no es el adecuado, y que nos pone límites o barreras.

Ninguna de esas dos formas de referirse a una persona con discapacidad (minusválido, con minusvalía, discapacitado) son las convenientes, ya que con discapacitados da a entender que alguien está limitado en todas sus capacidades.

DOCUMENTACIÓN

A continuación aconsejamos algunos documentos y lecturas sobre este tema: