La accesibilidad y la edificación, tema de análisis en la II Mañana de la Edificación 2012

Las intervenciones de los ponentes se centraron en evaluar la normativa y retos pendientes mediante la perspectiva de las partes implicadas: usuarios, instituciones, profesionales y administraciones públicas.

18/05/2012 Construarea.com

El Colegio Oficial de Aparejadores, Arquitectos Técnicos e Ingenieros de Edificación de Madrid, en cooperación con el Parque de Innovación de Servicios a las Personas La Salle, celebró recientemente su segunda Mañana de la Edificación de 2012 enmarcada entre las actividades que se incluyen en el ciclo “Accesibilidad y Edificación” que ambas organizaciones desarrollan conjuntamente desde el pasado mes de marzo.

Jesús Paños, presidente del Colegio de Aparejadores de Madrid, anunció que “cada vez más, la accesibilidad se integra en cualquier rehabilitación y proyecto, de modo que los profesionales debemos estar capacitados para asumir y promover esta creciente tendencia”.

Ante un auditorio de más de 150 profesionales, Juan José Cantalejo, director del Área de Accesibilidad Universal del Parque de Innovación La Salle de Madrid, expuso el caso práctico del Campus de La Salle, un ejemplo de aplicación de accesibilidad universal. “Queríamos que las instalaciones respondieran a la diversidad de sus posibles usuarios e implementamos medidas en accesibilidad que sobrepasan los requerimientos establecidos por ley”, anunció Cantalejo.

Entre las actuaciones que se integran en el campus se pueden mencionar una red de “encaminamientos” que permiten el desplazamiento autónomo de las personas con discapacidad visual o dificultades de comprensión del entorno; máquinas de vending con instrucciones sonoras; mostradores a doble altura en puntos de información para permitir su utilización por los usuarios de sillas de ruedas; puertas, pilares, escaleras y superficies acristaladas marcadas con alto contraste para permitir su reconocimiento en el caso de personas con baja agudeza visual; aulas y números de plantas señalizados mediante códigos visuales y táctiles (Braille y altorrelieve); bucles de inducción en las aulas para los usuarios de audífonos, señalización visual y sonora en sistemas de evacuación…

Según Cantalejo, “las personas con discapacidad no son el único colectivo que se beneficia de estas medidas. También aquéllas otras que no conocen nuestro idioma, mayores, o las que, por diferentes circunstancias, de manera temporal, puedan encontrarse en una situación de movilidad reducida se ve favorecida por las medidas de accesibilidad”.

Por su parte, Gustavo Collado, jefe del Departamento de ITE del Área de Urbanismo y Vivienda del Ayuntamiento de Madrid, desgranó las novedades de la ordenanza Ocrere (Ordenanza de Conservación, Rehabilitación y Estado Ruinoso de las Edificaciones), que entró en vigor en enero, y destacó su importancia para preservar la seguridad, salubridad y accesibilidad, a la que añade una nueva preocupación por el comportamiento térmico del edificio.
“Es un primer avance para reconocer la conservación y el uso del edificio también en materia de accesibilidad. El Ayuntamiento fue pionero en implantar la ITE como una obligación a los propietarios y esta nueva ordenanza da un paso más para garantizar unas condiciones mínimas de seguridad constructiva”, afirmó.

Normativa vigente y CTE
José Antonio Abad, aparejador de la Comunidad de Madrid, repasó la normativa vigente en materia de accesibilidad y la comparó con el Código Técnico de la Edificación (CTE). Abad recordó que según el CTE, todo edificio debe hacerse accesible antes de diciembre de 2017 y reconoció que “Madrid ha tenido poca sensibilidad hacia la accesibilidad” en una época no demasiado lejana. No obstante, subrayó la creciente importancia que la Administración ha concedido a la accesibilidad en los últimos años.

Entre la normativa actual, Abad repasó las exigencias y reconoció que hay mejoras pendientes en aspectos como la consideración de edificios de uso público y privado o la consideración de obras de reforma.

En esta línea, Manuel Rancés, secretario general de FAMMA Cocemfe, aportó la visión del usuario y reclamó mayor sensibilidad a través de la denuncia de situaciones cotidianas como, por ejemplo, escalones sueltos, ausencia de pasamanos en escaleras y rampas, mala ejecución de aseos adaptados o señalización poco aclaratoria. “El pavimento tacto-visual no está bien definido en la normativa, ni asuntos como la señalización de las rampas o su pendiente”, señaló. “El cumplimiento riguroso de la norma no siempre garantiza que sea utilizable para todas las personas”, indicó Rancés.

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